TRAS BAMBALINAS.-Hipócritas, sencillamente hipócritas

Por JORGE OCTAVIO OCHOA.- Estaban tan engolosinados con su “autoridad moral” que -según ellos- les daban 30 millones de votos y de pronto vieron como las organizaciones sociales les vinieron a aporrear la puerta.

Dirá aquél: “nos quieren patear el pesebre”… y no se vale -dice- “que me vengan a buscar a mi casa”. ¡Pos entonces pa qué se fue a vivir a Palacio Nacional! Es el juego de las necedades ¿Pos no que el pueblo no se equivoca? ¡Bienvenido al México lindo!

“Yo fui opositor durante muchos años y nunca fui a protestar frente a la casa de un servidor público. Son cosas distintas”. No. Nada más bloqueó durante semanas todo avenida Reforma.

Pos ya ve que para el pueblo no hay distingos. Y que no crea tampoco que por bajarse el salario, todos los demás lo seguirán a ciegas. ¡No! ¡Pos No! Ese juego esquizofrénico de verdades a medias o mentiras completas ya está llegando a su fin. Es pecado mentir y la gente se da cuenta.

El nuevo régimen cerró la semana en medio de escándalos y connatos de bronca por todos los frentes. Organizaciones civiles y la propia ONU, CNDH y Amnistía Internacional le vinieron a restregar en la cara la farsa que pretende construir con el tema de la Guardia Nacional.

Campesinos, Obreros y hasta bomberos también ya fueron a demandar a Palacio el cumplimiento de las promesas de más recursos, fin de los abusos etcétera, etcétera y hasta San Lázaro tocaron las alarmas por el tema del impuesto a las gasolinas. Todo mal, por promesas de saliva. 

¿Qué es peor: ser hablador, brabucón, hipócrita, mentiroso o no tener palabra?

Esa es la reflexión que surge de botepronto ante la serie de actitudes que hemos visto, no sólo del Presidente de la República, sino de corifeos como Dolores Padierna, Mario Delgado o Alfonso Durazo.

Fue más digna la actitud del propio López Obrador al admitir un presunto “error” cometido con las universidades, que la justificación que los otros pretendieron esgrimir al negarse a retirar de la ley de ingresos el alza a las gasolinas o sobre la “polialización” de los militares.

Promesas de campaña que hoy se topan con una crudísima realidad. Hoy, San Andrés y sus apóstoles vienen a darse cuenta de que las cosas están muy feas ¡Por favor! México lleva más de 30 años azotado por el flagelo de la violencia, la injusticia y la inequidad.

Estamos lejos de vivir en el cielo. En este país las iniquidades son “pan de cada día”. Venir a darse por sorprendido ahora, suena a otra mentira que se topa con nichos intocables, con fantasmas que pueden desatar la violencia y el infierno.

Tres mentiras torales ya quebraron la espina dorsal del Lópezobradorismo, porque están aderezadas con una gran capa de verdad en una nación donde todos somos corruptos y violentos hasta que no se pruebe lo contrario.

1.- Guardia Nacional

2.- Presupuesto a las Universidades

3.- Fin de los gasolinazos

Mire, no es que uno le quiera hacer al pitoniso, pero desde hace tres semanas lo veníamos advirtiendo en este mismo espacio: es sumamente peligroso que el nuevo régimen pretenda jugar con fuego al dejar en un Mando Único, todo el poder y control de las fuerzas de seguridad.

Es un mando en manos: o del Presidente de la República o de un militar. La propuesta de MORENA habla de 5 años iniciales de control de las fuerzas castrenses ¿Eso no es militarizacion? Las dos sopas que nos ponen son venenosas.

Es el Presidente de la República quien decidirá todo sobre la seguridad o serán las Fuerzas Armadas. Un sólo hombre o un sólo poder.

Esto no es sano para la República ni para las instituciones, porque los militares están educados para el ejercicio de la fuerza, con mandos más estrictos y verticales que los del fuero civil. Por eso su actuación ha estado prevista desde siempre en la Constitución, misma que quieren ahora destrozar.

Tatiana Clouthier ya lo dijo con la claridad que hubiéramos querido tener en las últimas tres colaboraciones.

“…la pregunta sería: ¿por qué quitarle los contrapesos a la Guardia Nacional o al Ejecutivo quitando o eliminando el artículo 76 y el 78 constitucional o una redacción inclusive distinta, en donde quisiéramos dejar todo el poder en un hombre o en una persona? Eso es totalmente antidemocrático y es en contra de lo que votamos los mexicanos este pasado primero de julio”.

“Recorrimos el país y dijimos otra cosa y 30 millones nos dieron la confianza porque dijimos otra cosa, y hoy les estamos diciendo que no’. Entonces yo me pongo ahí y me da nervio y empiezo a preguntarme ¿por qué tan pronto y por qué en la Constitución?”.

Ese es precisamente el argumento que hemos querido plantear aquí en las últimas tres columnas. ¿Qué clase de guerra están preparando que requiere ahora de Fiscal Carnal, Juez Carnal y Mando Único Militar? ¿Por cuántos cabecillas de la mafia del poder van que necesitan todo eso?

Lo más lamentable son las mentiras con tinte de verdad que nos manejan.

Alfonso Durazo, quien vivió el peor momento en la historia del país: el asesinato de Luis Donaldo Colosio, nos suelta el argumento de que no sabían la magnitud del problema de inseguridad. ¿Aquella muerte fue en vano o van a entregarnos al verdadero asesino intelectual?

¿En qué país vive, señor Secretario, para decirnos esta tamaña barrabasada? ¡Ustedes van por un control totalitario, no le busque más retruécanos!

Más patética aún, la actitud de la líder de Morena, Yeidckol Polevnsky, que pidió a la diputada Clouthier “informarse un poquito más sobre la Guardia Nacional”. ¿Nos cree a todos imbéciles? ¡Ella, repudiaba la Ley de Seguridad Interior” y nos sale con esto. Miente señora, miente.

Pero peor aún la advertencia de Polevnsky a Clouthier, al tratarla como “apestada” por no plegarse a las órdenes del partido: “de todos modos acuérdense que no es de Morena, es independiente, y seguramente seguirá con su opinión independiente, pero tendríamos que pedirle a Tatiana y otros legisladores sensibilidad por temas de seguridad que le urgen tanto al país”.

¿Sensibilidad? ¿Esto es sensibilidad? Señora Polevnsky, al parecer usted ya no siente nada, pero la irritación de la gente ya viene en camino. No señora, no les dimos el voto para eso, ni nos quieran tratar como manadas ciegas.

La brutalidad del crimen organizado lleva más de 3 décadas; miles de fosas y más de 26 mil desaparecidos son la evidencia. Pero mire ahora que bonito, los que se opusieron a la Ley de Seguridad Interior ahora quieren dejar el mando a los militares.

Aquella Ley al menos pedía la autorización de un juez para intervenir en poblados y comunidades. Hoy claman por una Guardia Nacional que tenga Mando Único que claro, será el de su dios, Andrés Manuel López Obrador, apalancado por un militar.

Los morenistas han quebrado ya dos de sus tres máximas litúrgicas:  No mentir y No traicionar. Están mintiendo y ya traicionaron, uno a uno, los 30 millones de votos que recibieron. Al menos uno, aquí, se siente traicionado. Esperamos que no nos roben con lo del nuevo aeropuerto.

Están, pues, en los linderos del pecado por mentirosos.

Hoy convierten en infamia lo que ellos hicieron en el pasado. Hoy les parece un despropósito que campesinos del PRI bloqueen las puertas de San Lázaro cuando ellos inventaron esas formas de chantaje, con campesinos acarreados por el PT.

¿Por qué luego de años y años de conato de violencia no ha funcionado la fórmula? Millones y millones de marginados siguen muriendo de hambre y de enfermedad sin que nadie llegue hasta ellos aunque acá, en la plaza pública, del centro del país, se manifiesten una y un millón de veces.

¡Que tiempos aquellos, señor Don Porfirio! cuando el ilustre maestro del verbo encendido le advertía al Presidente Zedillo: ” Saber gobernar es también saber escuchar y saber rectificar. El ejercicio democrático del poder es, ciertamente, mandar obedeciendo.

Así, en medio de ese discurso histórico, que marcó los albores de la transición en México, Muñoz Ledo advirtió a un sorprendido Zedillo, desde el centro mismo de la Cámara de Diputados: “Nosotros, que cada uno somos tanto como vos (…) todos juntos valemos más que vos”.

Hoy, el inventor de las interpelaciones, se ha convertido en el inquisidor y en el promotor de investigaciones en contra de sus pares y se dedica a filtrar sospechas sobre quién llevó hasta Palacio a esas hordas de violentos, dirá él.

Lejos de pedir apoyo a las fuerzas de seguridad pública para destrabar el bloqueo que sufrió el recinto legislativo, Muñoz Ledo inició acusaciones sobre los posibles responsables de propiciar  el cerco que vivió durante horas el Palacio Legislativo.

“Hay videos en donde está pasando lo que ocurre en este momento, en vivo, y lo que podemos ver es a un grupo de diputados que están haciendo presión sobre los guardianes que están en la puerta, para que pasen, al interior del Recinto de esta Cámara, estos llamados antorchistas”.

“Ya identificamos a dos, tres de ellos. El primero es nuestro buen amigo, el exgobernador del estado de Durango, Ismael Hernández Deras, y hay otros”.

¡Que triste papel el suyo, señor Don Porfirio! ¿Pues no que la democracia requería estar juntos, codo a codo, para ser mucho más que vos”. Lo que en otros tiempos fue bueno hoy es malo, aunque la situación sigue siendo exactamente la misma:

Chantaje, manipulación de precaristas, acarreo. Así se movió durante años el PT; también lo hizo el PRD, luciendo incluso mascaras de cerdo, para reclamar presupuestos que, según vemos, nunca llegaron a los presuntos agraviados.

Porfirio quedó al nivel de un Fernández Noroña, quien de porro de quinta, ahora es chismocito de cuarta… de cuarta transformación.

Muñoz Ledo le dijo alguna vez al “niño verde”, de cuyo nombre no debemos acordarnos: “Usted está en esa delgada línea de ser una joven promesa a convertirse en un viejo pendejo”. A eso se le llama karma… o visión política.    

Pero ni qué decir de Don Alfonso Ramírez Cuellar, que en el 2002 se sentía tan gallardo montando en su caballo, entrando a trote por el recinto de la Cámara de Diputados, para reclamar por esa insensibilidad que sigue siendo ahora y que mantiene en la marginación a los campesinos.

Lanzaban a sus pares polvo apaga fuego y los llenaban de escarnio. Hoy, en un juego de espejos, están justamente igual pero al revés. Hoy le toca recibir las miasmas, porque hoy otros reclaman el dinero que dicen requerir para los desamparados.

Ese es nuestro sistema político mexicano, exhibido por ellos mismos. Las mismas mentiras y la misma demagogia, porque en realidad ni el reparto del dinero, ni una mayor justicia han llegado y lo peor: hoy sí tenemos miedo de que esos, que se llaman demócratas nos instalen una dictadura.

Hasta parece burla cuando AMLO cuestiono a los “fifis” y les pregunta si los domingos iban a la iglesia. Sólo faltó que les dijera: “es que los soñé en misa…”  El que entendió, entendió.

Lo único positivo de todo esto es que el tema sobre la Guardia Nacional quedó pendiente para el próximo año.

Aún así, la 4aT ha empezado a generar una serie de sentimientos encontrados:

SENTIMIENTO AZUL: Es la sensación que tienen ahora más de 30 millones de mexicanos que votaron por él

MILITARIZACIÓN.- ¡Ahora hasta de albañiles los usarán!

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