TRAS BAMBALINAS. Sheinbaum entre The Guardian, el NYT y la ONU
Por Jorge Octavio Ochoa.
Más allá de las arengas sobre la soberanía y el injerencismo, el régimen de la 4T se encuentra entrampado, en medio de profundas contradicciones y la presión desafiante de Donald Trump, que se empeña en exhibir la debilidad de la presidenta de la república.
En una declaración brutal, fuera de todo orden diplomático, el mandatario estadounidense dijo, ante sus homólogos del G7, que México ha perdido, “por completo el control de las riendas del país”, y reiteró que los cárteles del narcotráfico controlan y gobiernan. Así la zarandea para debilitar su imagen.
Dijo que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, es “una muy buena mujer, pero muy asustada”, durante la cumbre del G7 en Évian, Francia. En respuesta a tales señalamientos, la presidenta Sheinbaum ordenó un contacto diplomático urgente, para entablar comunicación con el secretario de Estado.
El objetivo, según dijo, era exigir una coordinación basada en el respeto mutuo, porque la soberanía territorial es intocable. Pero ese “contacto diplomático” no se dio. Aun así, Sheinbaum insiste en que estas declaraciones tienen un corte político-electoral. Sea como sea, las declaraciones de Trump le cayeron como bomba,
Sobre todo, porque ella ha cedido como pocos presidentes de México. Tan es así, que el viernes 12 de junio, se inauguró, en la embajada de Estados Unidos, un Centro Conjunto de Coordinación sobre seguridad, donde quedará instalado un Grupo Bilateral de Implementación (GBI).
Ahí estuvo el canciller Roberto Velasco y el embajador Ronald Johnson, junto con representantes de 15 agencias gubernamentales de Estados Unidos. Dicho Centro estará a tan sólo unos pasos del bunker de la Guardia Nacional, de la Casa de la Moneda, y a no más de 2 kilómetros de la Secretaría de la Defensa.
El hecho no es menor, por dos razones: nunca había ocurrido algo así, que un canciller encabezara una reunión de alto nivel dentro de una embajada y no en las oficinas de la Secretaría de Relaciones Exteriores. La Alcaldía panista Miguel Hidalgo es hoy el centro neurálgico de la seguridad nacional.
Tampoco es común que un Centro de Coordinación en materia de seguridad quede instalado dentro de una sede diplomática, lo cual pone en entredicho los discursos sobre la soberanía y el injerencismo que tanto ha impulsado la presidenta Sheinbaum y repetido sus corifeos de Morena.
Por eso, resultan incomprensibles las palabras ofensivas de Trump sobre Sheinbaum y su gobierno. El hecho es que la debilitan profundamente, no sólo en el ámbito interno, sino de cara a los esfuerzos de México de abrirse a Europa y Asia como Plan B, por si se complican las negociaciones del T-MEC.
Trump lo dijo frente a los presidentes de los países más poderosos, para debilitar acuerdos comerciales y políticos con México, como para advertirles que no es un gobierno confiable. Peor aún, cuando estamos a punto de que la ONU nos exhiba como una nación donde se cometen crímenes de lesa humanidad.
Así es. La crisis de desaparición de personas en México -más de 135 mil- será llevada al pleno de la Organización de las Naciones Unidas. Consideran que “se han cometido y se siguen cometiendo” desapariciones forzadas y se deben buscar mecanismos de apoyo a las víctimas. Lo que no hizo ella, que sólo ríe.
Además, ya todo el mundo sabe que, en México, la prensa se enfrenta a un nuevo obstáculo menos visible que las amenazas de muerte y las balas, pero capaz de silenciar: los jueces y abogados venales. Son políticos, funcionarios, gobernadores, y legisladores, los que los usan para acallar adversarios.
Así lo relata un artículo publicado en el New York Times, en el que confirman que se intimida a los medios -electrónicos, impresos o digitales- obligándolos a la autocensura y frenando el escrutinio. Así lo vemos en Campeche, Veracruz, Puebla, Guerrero, Sinaloa, Michoacán, Morelos, Tabasco. La lista es grande, grande.
Pero ellos siguen engolosinados con The Guardian. ¿A qué izquierda se refieren? ¿La de América Latina? Se tambalea en Ecuador, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Cuba, inmersos en acusaciones de corrupción. O quizá buscan alinear a Sheinbaum con China, Rusia, Iran.
TRAS BAMBALINAS. Sheinbaum entre The Guardian, el NYT y la ONU
