Tren Maya será útil, sólo si se concluye rápido: Moody’s
Las grandes obras de infraestructura como la Refinería de Dos Bocas o el Tren Maya pueden tener un impacto positivo en México pero depende de la velocidad con la que se realicen.
En el caso particular de Tabasco, recordemos que ya tiene varios años no solo con un tema de Covid que es actual, sino de recesión económica, y dada la situación actual del petróleo, lo efectos pueden tardar un poco más en materializarse”, señaló.
Hace un año, cuando se dio a conocer que Petróleos Mexicanos (Pemex) realizaría la construcción de Dos Bocas, la misma calificadora alertó que la falta de experiencia del gobierno y de Pemex en la construcción de refinerías, provocaría que termine costando más de lo presupuestado (12,000 millones de dólares) y lleve más tiempo de lo que anticipa el gobierno.
Ahora ha cambiado ligeramente su postura, pero advierte que el impacto social de estas obras, sobre todo para la generación de empleos y de riqueza para la población, dependerá de la velocidad con la que se ejecuten.
De acuerdo con la calificadora Moody’s Investors Service, el Producto Interno Bruto (PIB) del país caerá 7%, lo que se traducirá en un recorte a las participaciones que se dan a los estados vía el Ramo 28.
Para compensar esta situación el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF)“no va a ser suficiente”, alertó María del Carmen Martínez-Richa, analista de gobiernos sub-soberanos de la firma de riesgos.
La analista explicó que por primera vez desde la crisis económica del 2009, habrá una caída de 2.2% en las transferencias del gobierno federal a los estados, aún con el uso del Fondo de Estabilización.
Todas las entidades federativas vivirán una situación complicada ya que las participaciones federales irán en línea con la economía, especialmente la recaudación federal participable, y no habrá un método de compensación del Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (de alrededor de 60,000 millones de pesos) si éste se acaba.
Esto se debe a que el FEIEF se nutre en promedio de 3,300 millones de pesos que llegan del Fondo Mexicano del Petróleo, más los Ingresos Excedentes Federales, que en el corto plazo están por descontados.
Martínez-Richa explicó que no todos los estados de la República tienen en su calificación crediticia perspectiva negativa e incluso destacó los casos de Aguascalientes, Morelos, la Ciudad de México, Campeche y Tlaxcala, entidades que tienen un mayor espacio para el endeudamiento.