Violencia en México trasciende las fronteras

El ministro de Asuntos de Exteriores y Cooperación en funciones, José Manuel García-Margallo, confirmó ayer el asesinato de una mujer española en México. El cadáver fue encontrado en la ciudad de Toluca, distante unos 60 kilómetros de la capital del país. El ministro detalló en una entrevista a Onda Cero que la víctima es sobrina de Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol y, hasta hace unos días, vicepresidente de la UEFA.
El cuerpo de María Villar Galaz fue localizado en el municipio de Tianguistenco, el pasado 15 de septiembre, dos días después de que fue secuestrada en la Ciudad de México. Según funcionarios de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, la ciudadana española, de 37 años, fue privada de la libertad el 13 de septiembre al salir de su trabajo, en Santa Fe. Después, los secuestradores se comunicaron con la familia de la víctima para solicitar el pago de un rescate, el cual supuestamente fue entregado el 14 de septiembre en calles de la Delegación Iztapalapa.
BRUTAL ASESINATO DE CLÉRIGOS
Además de este escándalo internacional, el brutal asesinato de dos clérigos ha dado la vuelta al mundo. Fueron asesinados por $5 mil y dos vehículos. Las víctimas convivían con los criminales y, al calor de las copas, discutieron, dijo el fiscal. Sin embargo la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) refutó esa declaración y pidió no manchar el nombre de los clérigos. Rechazó que el doble asesinato tenga algún vínculo con el crimen organizado. Señaló que ocurrió por un pleito, “se robaron las limosnas y se llevaron dos vehículos, estamos ya con identidades y en víspera de acudir al juez, el asunto está prácticamente esclarecido, nada más estamos en busca de los objetivos, que son probables autores”.
Alfonso Miranda Guardiola, secretario general de la organización dijo que “Hay un sentimiento de completa consternación en la Iglesia. Sí tocaron nuestras fibras por nuestros hermanos, hay dolor en la Iglesia católica de nuestro país. Desafortunadamente no logramos llegar a resultados o a encontrar la verdad de los casos y, por tanto, no hay aplicación de justicia.
“México es el país más peligroso para sacerdotes”: Alfonso Miranda Guardíola, Secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Hacemos nuestro trabajo, no podemos traer guardaespaldas ni portar chalecos antibalas, asegura.
El papa Francisco expresó sus condolencias por la muerte de dos sacerdotes en Poza Rica, Veracruz, que, dijo, son “víctimas de una inexcusable violencia”. En una carta enviada a Trinidad Zapata, obispo de Papantla, Jorge Mario Bergoglio lamentó la muerte de los curas y ofreció sufragios por “el eterno descanso de estos sacerdotes de Cristo, víctimas de una inexcusable violencia”.