Asesinan a otro activista en México; en Morelos, van 7
A sangre fría, a quema ropa, la activista Ana Luisa Garduño Juárez fue asesinada a tiros en el municipio de Temixco, en el estado de Morelos.
De acuerdo con reportes de medios locales, Ana Luisa Garduño, de 51 años, fue asesinada en su negocio, el bar Apolo XI, por un hombre que le disparó en tres ocasiones.
Con esto, suman ya 7 activistas asesinados durante los gobiernos de López Obrador y Cuauhtémoc Blanco.
En el arranque del gobierno federal, fue asesinado Samir Flores, un conocido activista de 35 años.
En el 2019 se había manifestado en contra de la puesta en marcha de una termoeléctrica en el Estado de Morelos
Fue baleado cuando salía de su casa en el pueblo de Amilcingo, tres días antes de una consulta a la que el presidente Andrés Manuel López Obrador convocó.
Era para continuar y concluir las obras de una central energética, iniciada en 2012, denunciada por académicos y habitantes de la zona por su posible impacto medioambiental. De entonces a la fecha, el presidente de México no ha tocado el tema.
El asesinado de Ana Luisa Garduño Juárez conmocionó nuevamente al estado de Morelos, luego de las fotos del gobernador junto con capos del crimen organizado.
Garduño Juárez era madre de Ana Karen Huicochea, quien fue asesinada presuntamente por su novio en diciembre de 2012, cuando tenía 17 años.
En honor a su hija, Garduño creó el Colectivo Ana Karen Vive A.C., y Frente de Víctimas del Estado de Morelos, asociaciones que representan a familiares de personas desaparecidas.
Colaboró activamente en la exhumación de cuerpos en las fosas irregulares en los municipios morelenses de Tetelcingo y Jojutla, además de la identificación genética, traslado e inhumación de cuerpos que se encontraban en los Servicios Médicos Forenses de la entidad.
Tras la pérdida de su hija, decidió estudiar la licenciatura en Derecho y se graduó el año pasado pues su idea era encontrar justicia.
En el caso de Samir Flores, los asesinos dejaron una nota firmada por el presunto “Comando Tlahuica”.
“X Puto Chismoso. Denunciaste Abraham Ocampo y sigues tu Michoacano con tu pendeja banda. Atte. Comando Tlahuilca”, decía el mensaje.
En la zona, desconocían la existencia de este comando, pero sí denunciaron la presencia de un grupo de choque, que vinculan al gobierno del Estado.
Aseguran que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), partido oficialista, y Humberto Sandoval, líder de la Central Campesina Cardenista y defensor de la termoeléctrica, habían presionado a los activistas para declinar su oposición.