Publicidad engañosa detona 70 % de población con sobrepeso y obesidad.

¡En México, urge fomentar la cultura de la salud!

Hay que unir esfuerzos. Necesario, trabajar arduamente, protegernos asimismos y tomar decisiones informadas. Trasnacionales, relegan las normas de la OPS/OMS. Ley General de Salud, importante aval pero, insuficiente.

Por Guillermo Pimentel Balderas

Al termino de la rueda informativa donde especialistas y representes de la sociedad civil presentaron los resultados del análisis de valoración sobre el contenido de grasas trans en productos de alto consumo el cuál reveló que  el 35% de estos analizados incumplen con el límite legal de Ácidos Grasos Trans (AGT) establecido en el artículo 216 Bis de la Ley General de Salud, entrevistamos a la doctora  Claudia Ivonne Ramírez Silva, del Instituto Nacional de Salud Pública, quien consideró que, para hacer entender  a la población el peligro que corre su salud con las AGT, hace mucha falta educación a lo largo de nuestro sistema de primer nivel de salud pública, con mucha comunicación, y con más información al respecto.

“Hace falta trabajar más por parte del personal de salud con la gente para desvanecer todas las dudas que tengan”. Agrega que nos hace falta todavía cultura de la alimentación, como consumidores. “De hecho, es parte de la encomienda del Instituto Nacional de Salud Pública, donde generamos las vías de alimentación saludable y una de sus principales recomendaciones es evitar el consumo de los alimentos procesados y, se planteó de esta forma, porque precisamente, el objetivo es crear esta cultura que identifiquen estos alimentos para que sepan los riesgos que tienen a su salud”.

Preguntamos: ¿estará ganando la pelea o la lucha las empresas trasnacionales con su bombardeo publicitario, en cierta forma engañosa?. Respondió: “Así es, totalmente, nosotros como defensores de la salud, creo que tendríamos que tener más inversión, precisamente, en tener una buena comunicación o difusión en los diferentes medios que hay con campañas masivas donde nosotros hagamos llamados a favor de la salud para informar a la población sobre el riesgo de esos alimentos procesados, de otras conductas que ponen en riesgo la salud con enfermedades como la obesidad o sobrepeso, por ejemplo…”.

¿Sera suficiente la Ley General  de Salud… para contrarrestar este problema sanitario? Cuestionamos, a lo que la doctora Ramírez Silva razonó: “No… desde luego que todo esto.. con este ejercicio (conferencia de prensa) informar y conformar un frente común… cerrar varias líneas (de acción) y tener soldados en los diferentes flancos y, esto, es un esfuerzo… lo que acontece en la LGS es importante porque es nuestro aval y…ahí lo que esté, ayuda para que se puedan encaminar varias acciones y que se haga cumplir esta ley… pero… no es lo único, necesitamos alinear en todo los espacios”.  

Inclusive, denotó que no se esta observando ahorita, por ejemplo, que los industriales cumplan con sus especificaciones del producto, “no es real”, subraya. Y, de inmediato, al hacerle la observación sobre la próxima justa deportiva mundial del futbol que, desde ya, la publicidad de estos productos grasos empezó a agredir a la población, especialmente a los jóvenes; tras una breve pausa, expresa: “es lamentable y por eso, también, nos estamos alineando, dentro del gobierno para unir esfuerzos: sociedad civil, academia, … pero tenemos que trabajar aún más… en la parte de investigación”.

Especifica: “ya también existe una línea que se llama, Los Determinantes Comerciales de la Salud… porque, precisamente todo no puede recaer solamente en el individuo… porque finalmente son influenciados por todo este mercadeo que son años de trabajo y que pegan, influyen en el individuo para que tome ciertas decisiones… no es menor… nos llevan un camino recorrido (las empresas) pero, nosotros tenemos que empezar a alinearnos y a caminar con esto… es un reto.. pero lo necesitamos abordar”.

Entonces, ¿estamos ante una bomba publicitaria contra la salud…? Repreguntamos y refiere: “Si, totalmente, además lo relacionan con un acto social (deportivo) que, es placentero que, involucra a la familia que…, es muy desafortunado… entonces, debe existir mucha voluntad política para que haya toda una normatividad en esto y se lleve a cabalidad…”.

¿Sera que debe haber una corresponsabilidad del gobierno y de la población, para moderar el consumo y en beneficio de la salud…?  Sondeamos, a lo que recapacitó: “Tenemos que unirnos en todo esfuerzo. Tenemos que fomentar la cultura de la salud… y eso tiene que permear; desafortunadamente, no la tenemos actualmente, y es en lo que tenemos que trabajar arduamente y protegerse asimismo.. así como tomar decisiones informadas”.

Insinuamos, ¿Por qué en México se ignoran las normas de la OMS…? Reveló: “El Estado es el que tiene que hacerlas cumplir. Por ejemplo, muchas empresas trasnacionales cumplen la norma en Argentina, en Chile con respecto a los AGS… entonces, no es algo de reformulación que le cueste, ya la tiene, existe toda la maquinaria para esto, lo logró y lo tiene para otros países, entonces, ¿porque no lo lleva a cabo en México? ¿Por qué no se les hace cumplir la norma…? entonces, se tiene que establecer y articular varias estrategias… pero a nivel Estado para que se les haga cumplir”.

Con relación a las fórmulas para bebé, la profesionista de la salud expuso: “para proteger a nuestras infancias debemos dejar atrás esa mala práctica en la alimentación desde el origen que, son las formulas lácteas… ¿para donde nos va a llevar… el sistema de salud…? de hecho, ya está tronado. Hay que impulsar y fortalecer el sistema de salud … y mejorar las capacidades en el primer nivel de atención a la salud…”.

Reflexiona: “Mi principal preocupación es que, nosotros como salud, tenemos que ver las estrategias para poder hacer llegar toda esta información a la población…  ¿Cómo hacerla llegar… para que tome la mejor decisión con respecto a su alimentación?

Razona y afirma: “Es de manera informada… es un acto que no puede ser impositivo … tiene que ser a través de un mensaje… tiene que tomar sus decisiones de manera informada… porque ahorita, ni siquiera la población tiene claro el grado de consumo, el efecto negativo por el consumo de estos ingredientes grasos; por ello, es importante hacerles llegar toda esta información y el Estado tiene que tomar las riendas para ejercer toda la normatividad… porque la industria tiene que cumplir… con todo esto… no debe seguir preponderando el bien económico versus la salud de nuestra población”.

En conferencia de prensa, los especialistas y representes de la sociedad civil presentaron los resultados del análisis de valoración sobre el contenido de grasas trans en productos de alto consumo el cuál reveló que  el 35% de los productos analizados incumplen con el límite legal de Ácidos Grasos Trans (AGT) establecido en el artículo 216 Bis de la Ley General de Salud.

Los hallazgos muestran que, en muchos casos, los niveles reales de AGT superan lo declarado en las etiquetas, lo que representa un riesgo directo para la salud de la población, particularmente en enfermedades cardiovasculares. La reforma legal de marzo de 2023 prohíbe el uso de aceites parcialmente hidrogenados y limita a un máximo de 2 g de AGT por cada 100 g de grasa total, alineándose con los estándares de la OPS/OMS.

Al respecto Claudia Moreno de Salud Justa Mx dijo “México ya dio el paso correcto al adoptar el estándar de la OPS/OMS en el artículo 216 Bis de la Ley General de Salud, que prohíbe los aceites parcialmente hidrogenados y establece un límite de ≤2 g de grasas trans industriales por cada 100 g de grasa total. Este logro legislativo unánime debe cuidarse.

Lo que sigue no es reescribir la ley, sino hacerla cumplir: lineamientos claros, verificación priorizada y transparencia en los resultados. Nuestro monitoreo evidencia que persisten productos por encima del límite legal y que hay inconsistencias entre el etiquetado y el contenido real. La vigilancia sanitaria no puede esperar más. Proteger la salud pública requiere implementar plenamente esta política con base en evidencia científica.”

Las Dras. Isabel Grijalva y Amparo Nieblas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. hablaron sobre las consideraciones técnicas y metodológicas para medir los AGT en muestras procesadas del análisis “El consumo regular de AGT incrementa el nivel de lipoproteína LDL Colesterol aumentando el riesgo de enfermedades coronarias y mortalidad. OMS recomienda un consumo de <1 % del total de energía, prioritario la eliminación AGT de origen industrial en el suministro de alimentos”.

Por su parte el Dr. Fernando Carlos Terreros Calle, Universidad Santiago de Cali – ODA ALC finalizó: “La presencia elevada de grasas saturadas y trans en productos industrializados no es solo un desafío nutricional: es un problema de derechos humanos, porque afecta directamente la posibilidad de que niños, niñas y adolescentes crezcan con salud, bienestar y dignidad. Garantizar este derecho requiere decisiones valientes: regulación, vigilancia, educación y un compromiso estatal que priorice la salud pública sobre intereses comerciales. Esa es la ruta para que el derecho a la alimentación saludable sea una realidad para todas las generaciones”.

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