Enormes deudas de Estados, gastos exhorbitantes de organismos y pobreza que se recrudece

Veracruz, Chihuahua, Oaxaca, Campeche y Quintana Roo se encuentran bajo la lupa por el crecimiento desmesurado de su cartera vencida en los últimos seis años en medio de una crisis financiera que ha hundido a la clase media-media en la emergencia.
Los estados recibieron más recursos por participaciones este año y recibirán aún más en 2017. Entre enero y agosto, el gobierno federal les pagó 30 mil 716 millones de pesos más de lo programado. Es decir, la Federación erogó 477 mil 912 millones de pesos por ese concepto, cuando para el mismo periodo había estimado 447 mil 196 millones de pesos.
Lejos de toda sensibilidad, la alta clase política se sigue repartiendo los recursos que quitan en impuestos a la población. Actualmente los ex presidentes perciben cuantiosos seguros a costa del erario. Hacienda pagó a Metlife más de $7 mil millones por tres años, en 2010.
Al fallecer, sus familiares recibirán montos que van de 22 a 35 millones de pesos, aunque ya no son servidores públicos en activo.
La Constitución no estipula esa prestación gratuita para ex Ejecutivos. Sin embargo, las esposas de los ex mandatarios están incluidas en la cobertura institucional.
Los tres Poderes son parte de la misma voracidad.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) gasta al año un promedio de 15 millones de pesos en alimentos. De acuerdo con el oficio DGRM 1378 2016 de la Dirección General de Recursos Materiales de la SCJN, sólo el consumo de los 11 ministros ascendió, en 2015, a dos millones 352 mil 754 pesos: es decir, 16% del presupuesto para la alimentación de los tres mil trabajadores de la Corte. Hay tres comedores para el uso exclusivo de los 11 ministros, quienes entre 2010 y 2016 han gastado 15 millones y medio de pesos en comidas.
Para mantener este tren de vida de la clase política en México, el fisco endurecerá sus medidas para que los impuestos puedan generar $2,7 billones.
Aún así, las políticas recaudatorias no serán suficientes para cubrir los grandes hoyos que genera el enorme gasto y los robos que se generan dentro de la élite política. La Reforma Fiscal perdió fuerza recaudatoria en 2016 y se debilitará más en 2017, revelan cifras de la Secretaría de Hacienda, según las cuales los ingresos tributarios crecerán menos en 2017 respecto a los niveles observados en los dos ejercicios previos.
”El recorte es necesario para el país y bien de las familias”: Alfredo del Mazo Maza, presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados. La baja en el presupuesto de la CDMX no tiene tintes políticos, dice. La cirugía mayor al paquete económico va la hizo Hacienda, señala.