Preocupación de mercados por desbalance de Finanzas en México

POR AIDA RAMIREZ MARIN
El Banco de México (Banxico), reiteró la urgencia de que el país refuerce sus fundamentos macroeconómicos, incluyendo su posición fiscal, ante el complejo entorno internacional y, por lo tanto, nacional, que afecta su crecimiento, al mismo tiempo que, advirtió, podrían producirse más episodios de aversión al riesgo.
Al respecto, Manuel Sánchez, subgobernador del instituto central, indicó durante una reunión que sostuvo en Londres, Inglaterra, que los mercados deben estar convencidos de que las autoridades harán lo necesario para estabilizar la relación entre la deuda pública y el Producto Interno Bruto (PIB).
Y es que señaló que la relación entre la deuda pública y el PIB pasó de un nivel de 33.2 por ciento en 2008 a 50.5 por ciento en tan sólo ocho años.
Observó que las primas de riesgo soberano aumentaron por encima de los de otros países con calificaciones de crédito equivalentes, al ubicarse en un nivel de 147.8 puntos a octubre de 2016 en México, mientras que en Tailandia es de 100.8; en España de 69.3 y en Perú de 103.5 puntos.
De ahí que, insistió: “la urgencia con la que México necesita reforzar su fundamentos macroeconómicos, incluyendo su posición fiscal, es sumamente clara”.
En su presentación que tituló “La economía mexicana: un llamado para fortalecer los fundamentales”, Sánchez aseguró que no se pueden posponer las acciones para que las finanzas públicas se vuelvan sostenibles.
Sostuvo que se requieren ajustes profundos a las finanzas públicas debido a la baja en los precios del petróleo, la caída en la producción del crudo y los recortes en el gasto público.
Asimismo, destacó que el entorno internacional desfavorable “ha obstaculizado el desempeño económico de México”, y advirtió que podrían producirse más episodios de aversión al riesgo.
Explicó que el crecimiento económico de México se “suavizó” debido a la debilidad del sector industrial que se compensa con la expansión en servicios, pues al tercer trimestre de 2016 la economía mexicana creció 2.4 por ciento, el sector industrial presentó una caída de 0.4 por ciento y los servicios se incrementaron en 3.7 por ciento.
El funcionario resaltó que el crecimiento de México enfrenta riesgos a la baja en el corto plazo debido a una mayor desaceleración en la economía global y de Estados Unidos, sobre todo en el sector manufacturero de ese país, así como una caída mayor a la esperada en la producción de crudo y un mayor deterioro en la confianza del consumidor y del productor.
Y en el mediano plazo, los riesgos son las tendencias proteccionistas a escala mundial y las dificultades para la adecuada implementación de estructural reformas.
El Subgobernador no dejó de señalar que en 2016, “el peso mexicano se ha depreciado más significativamente que la mayoría de las monedas de los mercados emergentes”.
Lo anterior, explicó, porque nuestra moneda se utiliza ampliamente como un vehículo de cobertura, las preocupaciones sobre los resultados de las elecciones presidenciales en Estados Unidos y su impacto en México, así como la percepción de la fragilidad fiscal de México.
Puntualizó que el Banxico se mantendrá vigilante” y precisó que la evolución de los tipos de cambio continuarán siendo tomados en cuenta en la medida en que puedan influir en la inflación.