Al menos 60 mil casos de trata de personas en México cada año

LA RED SOCIAL. Ciudad de México. 17 de abril.- La incidencia de la trata de personas se multiplica cada año, con 60 mil víctimas anuales en México.
La trata se práctica en los giros “negros” en completa impunidad y se conjuga con otros delitos como portación de armas, delincuencia organizada, narcotráfico y abuso de menores.
Este delito está íntimamente relacionado con la pornografía por internet, que ocupa el primer lugar entre los delitos en las redes sociales, trascendió hoy en la Cámara de Diputados.
El narcotráfico y la portación de armas se persiguen, pero con la explotación de personas el delincuente sabe que en el país existen muchos “paraísos donde no la combaten” y no se le sanciona.
Esto fue señalado por la diputada Julieta Fernández Márquez (PRI), al anunciar que presentarán un proyecto de reforma a la ley general para establecer el castigo concreto a los clientes del delito de trata.
Sólo el Estado de México, Puebla, Ciudad de México, Tlaxcala y Chiapas atacan activamente el delito de trata; en el resto de los estados, “hay un letargo”.
Es como si la Ley General para prevenir, sancionar y erradicar los delitos en materia de trata de personas y para la protección y asistencia a las víctimas de estos delitos, estuviera muerta, aseguró.
Por ello, continuó, “esperamos que en el corto plazo se discuta ampliamente la sanción al cliente de trata de personas, figura que se registra en algunos países desarrollados y que debe establecerse en la ley general a través de una reforma”.
Fernández Márquez informó que también se hacen esfuerzos legislativos para elaborar una ley que frene la delincuencia cibernética, la cual goza de un “paraíso en las redes sociales”.
Hay un vacío jurídico ahí. “No tenemos nada en México, hay cooperación con otras naciones para atrapar a la delincuencia organizada, pero es muy difícil (hacerlo en México), ya que no tenemos ningún control para detectar a estas organizaciones”. Dijo que se evalúa el Derecho comparado, en particular las experiencias de Gran Bretaña y Estados Unidos, ya que estos países tienen una ley que establece límites a la delincuencia organizada cibernética.
Señaló que “la indiferencia social y complicidad de las autoridades alientan a no considerar a la trata de personas como un delito, sino como una práctica normal, cultural, ancestral, provocando que la ley general en la materia sea letra muerta”.