Celebra CNPA 38 años de lucha con toma de Sagarpa, Sedesol y Fonhapo, durante tres días
- Busca evitar desvío de recursos destinados al campo para compra del voto: José Narro
Por Guillermo Pimentel Balderas
Durante tres días, hemos tomado las instalaciones de Sagarpa, Fonhapo y Sedesol en la Ciudad de México, para manifestar nuestra indignación y evitar que se desvíen los recursos destinados al campo para orquestar un nuevo fraude electoral, sustentado en el dispendio y la compra de los sufragios, afirmó José Narro Céspedes, dirigente nacional de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA).
El líder agrario subrayó que hoy, 12 de octubre de 2017, la CNPA decidió celebrar sus 38 años, estableciendo una nueva lucha por la tierra, pues ante la coyuntura electoral del 2018, el régimen encabezado por la derecha priísta, busca dejar sin recursos económicos a millones de campesinos que tiene sumidos en la miseria, destinándolos a la compra del voto para mantener el Status Quo, que fortalece la corrupción y la acumulación de la riqueza nacional en unas cuantas manos.
Estableció Narro Céspedes que la CNPA se movilizó tres días, pero “somos ciertos que la lucha seguirá creciendo hasta construir un mejor México para todos, pues sabemos que el camino es largo y vivimos como dice nuestra consigna: la lucha sigue y sigue, y sigue”, resaltó.
Comentó que se cumplen 38 años de lucha de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala, organización de carácter campesina, que nació en 1979 para defender el derecho de los trabajadores de la tierra a ser propietarios de su destino.
Expuso que el nacimiento de la CNPA marca nuestra historia, toda vez que la primer lucha que dimos como organización fue evitar que los restos del General Emiliano Zapata, fueran movidos de su tierra para colocarlos junto a su asesino, Venustiano Carranza, en el monumento de la Revolución.
“Esto significaba un nuevo agravio a los herederos de la lucha zapatista, planificado por el entonces presidente José López Portillo quien daba por terminada la Reforma Agraria, resultada de la Revolución Mexicana”, recordó.
Resaltó que el zapatismo es, desde el origen de la CNPA, el alma de cada una de nuestras acciones, nuestro referente histórico y un punto de partida que nos proyecta hacia el futuro.
Agregó que cada lucha por la tierra, por los derechos de los campesinos, por la libertad de los que se atrevieron a disentir, por defender palmo a palmo la tierra responden a la búsqueda de un mundo mejor, donde sembrar y vivir dignamente no tenga que ser una lucha constante.
“Soñamos y actuamos. Luchamos y trabajamos por arrancar al Estado la justicia que nos niega por privilegiar a los que buscan la ganancia lastimando a la madre tierra. Nuestra esencia como CNPA es el trabajo diario de los legítimos dueños de la tierra, los campesinos, quienes en muchas ocasiones han tenido la necesidad de salir a las calles a levantar la voz para poder vivir dignamente.
“Hoy, a 38 años de existencia, nuestra organización aún mantiene viva la lucha por lograr el sueño de nuestro general Emiliano Zapata: Justicia, Tierra y Libertad”, recalcó Narro Céspedes.


