MURO DE LAMENTOS.- TRISTES RELEVOS; OCULTAR EL FRACASO; PÉSIMA COMUNICACIÓN
Por OSCAR DANTE.- Ni para Jorge Carlos Ramírez Marín, ni para Jesús Murillo Kaharam fue un premio su remoción.
El primero se va con el tufo de haber provocado la primera gran crisis financiera del sexenio, por el pésimo manejo que tuvo en el tema de las “vivienderas”.
El desaseo con que implementó el ajuste de cuentas con los desarrolladores de casas -que crecieron ficticiamente durante los sexenios panistas-, ocasionó la quiebra de muchas de ellas y el derrumbe de la industria de la construcción. Ahí empezó el desacelere económico.
Al segundo, el caso Ayotzinapa marcó su salida seguido de burlas por aquel “ya me cansé” y el alargamiento de un conflicto que sólo involucraba al PRD.
¿En qué momento se dio ese corrimiento y quedó en el centro de la mira el Gobierno de la República cuando los culpables eran el PRD, su gobernador en Guerrero y su alcalde en iguala?
El querer sacar “raja” de la desgracia y sobre exponer al principal responsable, derivó en una pesquisa en la que acabaron todos siendo culpables.
Así pues, a la luz de los hechos, estos dos primeros cambios en el gabinete del Presidente Peña Niego reflejan parte del fracaso que ha tenido el mandatario en sus dos primeros años de gobierno.
Pero no hay que perder de vista otro de los relevos, David López quien, de Coordinador de Comunicación Social de la Presidencia de la República, se irá a su último encargo para acabar en el ostracismo: una curul en la Cámara de Diputados.
Esto completa la teoría de que uno de los principales fracasos del gobierno Peñista se ha dado en materia de comunicación.
Mal manejo mediático de las crisis, improvisación y pésima preparación de respuesta para el tema de la Casa Blanca en boca de la señora Primera Dama, son el signo distintivo de este gobierno.
A partir de ahora, mucho se podrá decir de los grupos y de las fuerzas encontradas dentro del aparato de gobierno, pero de los tres más poderosos -Estado de México, Hidalgo y Sonora- uno de ellos vivirá horas aciagas. La traición tarde o temprano se paga.
Existe la creencia generalizada en los círculos políticos, de que la filtración sobre el tema de la Casa Blanca de los Peña Nieto salió desde las propias filas priistas, del bunker de uno que ha querido erigirse en una especie de Primer Ministro de facto… por ahí va el golpeteo.
Lo único que se puede concluir en este primer tercio de gobierno, es que el grupo de Osorio Chong se ha fortalecido y se perfilan de lleno al 2018.
Algunos piensan que también debe hacer “ajustes” en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y en la de Relaciones Exteriores.
La primera, por el tema de la licitación del tren rápido a los chinos, que le costó 16 millones de dólares a México.
La segunda, por el asesinato a mansalva de un mexicano, en medio del silencio, la inacción y la complicidad.
Sea como sea, los dos primeros años de Peña Nieto han sido de lágrima.