Ahora viene el engaño de los partidos políticos

Ciudad de México 25/09/17. Por Alfredo González. Tomado de El Heraldo de México.– México y los mexicanos han quedado muy golpeados después de los sismos del 7 y 19 de septiembre. Los daños materiales tardarán en recuperarse, las secuelas psicológicas irán encontrando cause, pero las pérdidas humanas es lo único que no tiene remedio.
Sin embargo, la solidaridad y el amor por el prójimo se han convertido en bálsamo para mitigar el dolor que producen las imágenes de dolor, de gente sin hogar, de casas y edificios derruidos, lo mismo en la CDMX que en los pueblos más recónditos de Oaxaca, Chiapas, Puebla y Morelos.
Por esa razón, se retuercen las entrañas cuando uno escucha y ve a los políticos peleando por migajas de poder, haciendo alarde de la demagogia y el populismo.
PRI, PAN, PRD, Morena, todos sin excepción, salieron a presumir que donarían sus prerrogativas para ayudar a los afectados.
No dijeron cómo ni cuándo. Eso sí, amparados por la ley, varios de sus representantes reconocen que, por ahora, es inviable hacerlo, a pesar de que sus dirigentes declararon envalentonados que están dispuestos a donar hasta el 100% de sus prerrogativas.
Lo hizo Andrés Manuel López Obrador, con el afán de superar el 25% que en su momento ofreció el priista Enrique Ochoa, y fue secundado por los integrantes del Frente Ciudadano: Ricardo Anaya, del PAN; Alejandra Barrales, del PRD; y Dante Delgado, de MC.
La ecuación, según los partidos, es así de simple: de los 6 mil 788 millones de pesos presupuestados para prerrogativas en 2018, sólo “donarían” 2.1 mil millones de pesos que corresponden a gastos de campaña.
Lo que no han dicho públicamente, es que ya pidieron al Instituto Nacional Electoral eliminar candados y límites para poder obtener financiamiento privado, algo que la ley no permite actualmente.
Por un lado, quieren “regalar” dinero que no es suyo y, por el otro, piden a la autoridad manga ancha para hacerse de recursos privados, algo que se ha debatido durante mucho tiempo porque existe la sospecha de dinero ilícito en un sinfín de campañas.
En el INE ya acusaron recibo de la propuesta, pero generó incertidumbre y preocupación, porque, en una de esas, los partidos aprovechan la presión social para ganar doble: hacerse los benefactores, con sombrero ajeno; y romper los límites de las aportaciones privadas, cuya fiscalización podría convertirse en un cuento de nunca acabar.
Por otro lado, los partidos están ofreciendo dinero que corresponde a la partida presupuestal de 2018; es decir, quieren donar recursos que ni siquiera tienen en sus manos, porque el paquete económico todavía debe ser aprobado por la Cámara de Diputados y el Senado de la República.
En el INE, a su vez, los consejeros Lorenzo Córdova y Marco Antonio Baños ya dieron vuelta al tema y ven que las aportaciones de los partidos son viables de manera inmediata, lo único que falta es una auténtica voluntad política para hacerlo y menos demagogia.