América Latina, un nicho de corrupción: Transparencia Internacional

Ciudad de México.09/10/17.- Un sondeo realizado entre más de 22,000 personas de 20 países de América Latina y el Caribe, revela un enorme grado de corrupción que toca no sólo a los políticos, sino también a la ciudadanía que pagó sobornos para facilitarse trámites.
Entre los trámites más socorridos destacan educación, atención médica, adquisición de documentos de identidad, policía, servicios básicos y tribunales. ¿Los más corruptos? Policías y políticos, según 47% de los consultados.
Lo peor es que menos de uno de cada diez denuncian las irregularidades. “No es sorprendente” pues la “amenaza de una represalia violenta constituye un riesgo real”, De hecho, un 28% dijo haber sido sancionado tras hacer una denuncia por soborno.
“El soborno representa un modo de enriquecerse para unos pocos y un gran obstáculo para acceder a servicios públicos clave, en especial para los sectores más vulnerables de la sociedad”, dijo el presidente de Transparencia Internacional, José Ugaz, citado en un comunicado.
La mitad de los mexicanos pagó sobornos a servidores públicos en los últimos 12 meses, sobre todo en el sector educativo, de la salud y en el trámite de documentos, de acuerdo con el informe regional sobre corrupción que publicó hoy la organización Transparencia Internacional (TI).
Según el documento, titulado “Pueblo y corrupción: América Latina y el Caribe”, seis de cada diez mexicanos estimaron que la corrupción se agravó a lo largo del año pasado, y la misma proporción opinó que el gobierno no lucha de la manera correcta para erradicarla.
De los 20 países latinoamericanos y caribeños que estudió TI en su informe, los habitantes de México, Colombia, República Dominicana, Perú y Venezuela tuvieron la opinión más negativa respecto a la corrupción que impera en sus respectivos países.
Además, el 51% de mexicanos entrevistados aseveró que denunciar un caso de corrupción es socialmente “inaceptable”, pero más de siete de cada diez mexicanos entrevistados estimaron que la ciudadanía en general podría “hacer la diferencia” en el combate contra la corrupción.
Más de la mitad de los encuestados reprueba la respuesta de los gobiernos, especialmente los venezolanos y los peruanos, con 76% y 73% respectivamente.