¿Y es diálogo de verdad?

Por qué el gobierno de Peña Nieto tuvo qué esperar a provocar, con su política de rechazo a todo lo que huela a disidencia no partidista, a “peligro para Mëxico” – no me refiero a AMLO. Éste ya no es peligro ni para Tabasco – una fatídica tragedia a manos de los desalmados, salvajes, perversos, corazones de odio, autómatas, policías federales, en el sangriento operativo de Nochixtlán, para aceptar la posibilidad de “diálogo” con los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación que rechazan la malhecha reforma educativa. Por qué.