Centros de Identificación de Desaparecidos, otra falsa promesa 4T
México vive una auténtica catástrofe humanitaria de desaparecidos, que el gobierno anterior quiso resolver a través de Centros de Identificación de Personas, en los que se invirtió cientos de millones de pesos que no resolvieron nada.
Algunos, como el caso de Morelos, no fueron siquiera abiertos; otros, como el de Michoacán, fueron rápidamente rebasados por los asesinatos y ejecuciones del crimen organizado.
Los centros forenses de identificación de personas desaparecidas se convirtieron en otro “elefante blanco”, creado por Andrés Manuel López Obrador, reveló un reportaje de N+.
Entre 2022 y 2024, el gobierno federal presupuestó más de 2 mil millones para el equipamiento de búsqueda e identificación a los estados. Más de 600 millones quedaron sin ejecutar.
En 2025, la Comisión Nacional de Búsqueda se negó a desglosar este gasto. Los estados solicitaron en conjunto, más de 430 millones de pesos para centros de identificación. De los 19 proyectados, sólo operan 7.
En Nuevo León, el gobierno local solicitó 13 millones y no los ejecutó. En Michoacán se edificó un centro de resguardo y estaba previsto un laboratorio genético que tampoco opera. Hoy tienen más de 1,200 cuerpos sin identificar.
En Culiacán, madres buscadoras lograron que se identificara un cuerpo que estuvo en el forense 4 años. En Guadalajara, un tráiler deambuló por la zona metropolitana con más de 100 cadáveres.
En Morelos incluso se construyó un edificio que sólo duró 2 años. Se inauguró en 2022. Tomaron muestras genéticas de más de 4,500 familias, pero nunca informó cuántas identificaciones logró.
A unos cuantos metros de ese edificio, existía otro edificio de la Comisión Local de Búsqueda que todavía no funciona. En Morelos hay más de 2,200 desaparecidos. El gobierno federal le dio 48 millones. En el SEMEFO hay más de 400 cuerpos.