CIA aportó datos para localización, pero no hubo elementos de EEUU
La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) proporcionó información importante sobre la localización de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, pero no hubo ningún militar o elemento de aquel gobierno en el operativo que concluyó con la captura y muerte del líder del cártel más temible de los últimos tiempos en el mundo.
Las fuerzas especiales mexicanas fueron las que diseñaron e implementaron toda la estrategia para capturarlo, y utilizó “información complementaria” de agencias estadounidenses para rastrear la red de contactos de Oseguera, como fue el caso de la pareja sentimental, expresó el general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional de México.
El diario The New York Times difundió este lunes, que “una de las personas de la operación dijo que la información de la CIA había sido decisiva para eliminar al líder del cártel, pese a que las autoridades mexicanas dijeron que encontraron al jefe del cártel, siguiendo a una de sus parejas sentimentales, que tuvo una cita con Oseguera, en Tapalpa.
El diario asegura que, durante todo el gobierno de Donald Trump, Estados Unidos ha intensificado el intercambio de información de inteligencia y ha presionado a México para que actúe en consecuencia. En el gobierno de Joe Biden, la CIA inició vuelos encubiertos de aviones no tripulados sobre México para buscar laboratorios de producción de fentanilo y líderes de cárteles.
John Ratcliffe, director de la CIA en el gobierno de Trump, amplió esos vuelos y presionó a los agentes de su agencia para que reclutaran más informantes —esencialmente espías— que pudieran proporcionar información crítica. Un funcionario mexicano dijo que la cooperación demostraba que el gobierno podía actuar con rapidez y eficacia a partir de la información proporcionada.
México se ha opuesto a funcionarios estadounidenses que desean que las fuerzas mexicanas y estadounidenses realicen redadas conjuntas contra laboratorios o líderes de cárteles, argumentando que las fuerzas mexicanas tienen la capacidad necesaria para ejecutar operaciones complejas. El asesinato de Oseguera debería dar a México argumentos para frenar las exigencias estadounidenses.
El Comando Norte, el cuartel general militar estadounidense con responsabilidad sobre México, creó en enero un grupo de intercambio de inteligencia en Fort Huachuca, en Arizona. El grupo especial está diseñado para enfrentar a los cárteles de la droga y cuenta con unos 300 militares y civiles, incluidos representantes de agencias de inteligencia estadounidenses y personal de las fuerzas de seguridad.
Los miembros del grupo de trabajo estudian los cárteles, analizando su liderazgo, logística y operaciones financieras, con el fin de desarrollar información de inteligencia sobre la que puedan actuar las autoridades mexicanas.
En una entrevista concedida a principios de este mes, el comandante del grupo especial, general de brigada, Maurizio Calabrese, dijo que examinaban las redes de apoyo que rodean a los cárteles. Su personal puede rastrear a personas que no son miembros del cártel, pero que permiten al grupo operativo comprender mejor toda la operación.