Confía asambleísta que conclusión de Túnel Emisor Oriente evitará inundaciones
Las nuevas autoridades federales y locales deben acelerar la conclusión del Túnel Emisor Oriente que mitigaría y ayudaría a desalojar las aguas que cada vez se precipitan más en la capital del país, a fin de evitar inundaciones como las registradas la tarde-noche de ayer, señaló la asambleísta Janet Hernández Sotelo.
También hizo un llamado a la ciudadanía para evitar que arrojen basura a las alcantarillas para que las precipitaciones pluviales puedan desahogarse en las mismas y evitar encharcamientos e inundaciones.
Toda vez, dijo que las coladeras y alcantarillas se ven saturadas cuando se supera la capacidad de desalojo que es de 30 milímetros por metro cuadrado y mencionó que más de 3 mil 400 toneladas de basura se acumulan en barrancas, presas, coladeras y drenaje.
Por ello, alertó que la Ciudad de México puede ahogarse ante las inundaciones provocadas por intensas lluvias que se presentan con más frecuencia en el territorio capitalino.
Por eso, confió en que el próximo gobierno federal que encabezará, Andrés Manuel López Obrador, y en la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, aceleren los trabajos del Túnel Emisor Oriente que auxilie a desalojar grandes cantidades de agua “sabemos que no es la solución completa esta magna obra, sin embargo aliviaría a evitar que la Ciudad se ahogue”.
La diputada local expresó que las intensas lluvias que se presentan continuamente en la Ciudad, ocasionan caos e inundaciones de avenidas y daños en viviendas en zonas sensibles de delegaciones como Iztapalapa, en colonias como Vicente Guerrero y Ermita Zaragoza, por lo que reiteró la aceleración de los trabajos del Túnel Emisor Oriente, así como en Gustavo A. Madero, Álvaro Obregón, Xochimilco y Tláhuac, entre otras.
El Túnel Emisor Oriente de la Ciudad de México permitirá desaguar con una infraestructura de avanzada, 150 metros cúbicos de agua por segundo, residual y pluvial. La obra está planeada para una extensión de más de 62 kilómetros, 7 metros de diámetro, 25 lumbreras y es construida a una profundidad de entre 55 y 150 metros.
De acuerdo a datos recientes su construcción inició el 13 de agosto de 2008 y estaba estimada su terminación a mediados del 2012; tiene más del 70 por ciento de avance y se estimaba que sería concluido en el presente año.
La conclusión de esta magna obra sería de relevancia para la Ciudad de México y zona del Valle de México, ya que reduciría los peligros de inundaciones en épocas de lluvia y facilitaría el desagüe de aguas residuales de esta zona.
