FE: El secreto de un buen restaurador

“Además de tener paciencia y dedicación en el oficio de restaurador, hay que tener fe», dice César Bautista quien desde los 14 años de edad se dedica a reparar imágenes religiosas.

Justo por estas fechas comienza la temporada de mayor demanda, pues los devotos acuden con imágenes de la Virgen de Guadalupe o de Niños Dios para que sean restauradas por las manos diestras de don César quien cuenta que el elemento principal del éxito en su trabajo, es la fe.

«En ocasiones las imágenes no se dejan reparar; el yeso se despega, incluso hasta amanecen sucias o rasguñadas. Antes de iniciar con la restauración hay que hablar con ellas, decirles que van a quedar bellos» narra.

Oriundo del pueblo de San Lucas, Xochimilco, señala que su padre le heredó el oficio desde que él tenía sólo 14 años. Esta labor la intercaló con sus estudios, pues además de restaurar es licenciado en Derecho.

César repara con paciencia y esmero, todo tipo de piezas elaboradas con: yeso, madera, pasta, resina y fibra de vidrio, principalmente. Su trabajo y espero lo respaldan y le han dado fama en la comunidad, pues incluso le han solicitado para restaurar piezas religiosas ubicadas en parroquias de Xochimilco.

Por su parte doña Karla Farías, vecina de Xochimilco y clienta, comenta que las piezas son caprichosas: «Si las llevas a reparar con pésima actitud o regateas su compostura se nota en su semblante. Cuando te entregan tu imagen muestra un rostro triste, pero si las llevas con gusto irradia luz” afirma.

El taller de don César se encuentra actualmente en la romería del Centro Histórico de Xochimilco en donde además se ofrecen productos como esferas, escarchas, series de luces y mucho más.

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