Gobernador de Oaxaca e iglesia Luz del Mundo intervendrán el 1 de junio
En abierta injerencia en el proceso de elección judicial del próximo 1 de junio, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara y la Iglesia de la Luz del Mundo, instruyen a ediles de municipios del Valle, por un lado, y a sus feligreses, por el otro, para intervenir en las elecciones sobre como y por quiénes votar.
De acuerdo con información publicada en el portal Tiempo Digital, en una nota firmada por Diego Solano, Salomón Jara se involucró de manera directa en el proceso, al convocar a los presidentes municipales de los Valles Centrales a una reunión privada este martes 20 de mayo.
Ahí los instruyó sobre el sentido del voto que deberán no sólo emitir, sino promover entre la población de sus municipios de cara a la elección del próximo 1 de junio, según indicaron fuentes que estuvieron presentes en la reunión realizada en el Centro de Convenciones de Oaxaca, en el municipio de Santa Lucía del Camino.
El encuentro fue convocado oficialmente para las 14:00 horas. A la entrada, personal del gobierno estatal solicitó a todos los ediles entregar sus teléfonos celulares, con el fin de evitar cualquier tipo de grabación o filtración del contenido de la reunión. Jara explicó a los presidentes municipales a qué candidatos debían respaldar
A cambio de dicho respaldo, ofreció la autorización de obras públicas y recursos específicos para sus municipios, lo que sugiere una estrategia de intercambio de favores para garantizar el control del resultado electoral. Al finalizar la reunión, los alcaldes recibieron volantes con instrucciones específicas.
Mientras tanto, en la emisora N+, emitieron un reportaje con evidencia videográfica, que comprueba la intromisión de la iglesia de La Luz del Mundo en Ensenada, Baja California, en uno de los templos que administra dicha congregación donde les indican, con nombres y apellidos, por quién votar.
Usaron las instalaciones del Hospital del ISSSTE en Ensenada, para un evento del candidato a Juez, Santos Nájera. Todo el edificio fue cerrado al público, incluso a los pacientes, pese a ser una institución de salud pública federal. A los asistentes les dijeron: “ya no se digan hermanos, díganse colegas”.