Marcha de Desaparecidos, es ahogada por fiesta del “Quiere Volar”
“México campeón en desaparición, más de 135 mil”. El Ángel de la Independencia fue el testigo mudo donde quedó la inscripción, que además enmarca otra desgracia: la desaparición de Ana Amelí desde hace un año, cuando la joven realizó senderismo en el Pico del Águila, en la zona del Ajusco.
Colectivos de búsqueda y familiares de instalaron un memorial en su honor, al pie del Ángel tras la marcha en Paseo de la Reforma por la desaparición de ella. Ellos tampoco fueron recibidos, hasta ahora, por la presidente Claudia Sheinbaum Pardo, quien afirmó que se reunió “con algunos.
Los manifestantes cruzaron las rejas metálicas que delimitaban el ingreso al pie del Ángel de la Independencia. En las escalinatas del monumento histórico, la madre de Ana Amelí recordó cómo empezó la travesía para localizar a su hija hace un año, el 12 de julio de 2025 cuando, pasadas las siete de la tarde, dejó de contestar.
“Nos dimos cuenta de que Amelí, una estudiante de 19 años, que había salido como cualquier joven a disfrutar de una caminata a un hermoso lugar en el Ajusco, no contestaba el teléfono, no se veía que contestara mensaje alguno, sólo silencio”, refirió Vanessa Gámez.
Policías aparecieron, la madre de Ana Amelí dijo que no era un delito, como le habían notificado los uniformados, colocar el memorial bajo el Ángel de la Independencia. “México campeón en desaparición, más de 135 mil”. Llegó personal de la Comisión de Derechos Humanos de la capital, sólo escucharon.
“Esto no es un crimen, esto es un recordatorio de que los criminales que están en las instituciones de seguridad son ellos, son ellos lo que permiten que los niños, mujeres, jóvenes y todos desaparezcan”, decía mientras arribaban los elementos de las Secretarías de Gobierno y Seguridad Ciudadana.
Curiosamente, la marcha en memoria de Amelí fue eclipsada y borrada por la insólita fiesta el “Adiós de la Selección Mexicana”, que convocó a llenar de espuma el Ángel y convertir Reforma en una pista de baile. Los llamaron en redes sociales para hacer, por última vez, el “quiere volar”. Una fiesta que Amelí ya no vio.