MAREA DE PODER.- CON LAS HORAS CONTADAS
Por Oscar Dantes.- A la luz de los últimos acontecimientos, cualquiera diría que los días como Gobernador de Guerrero para Angel Heladio Aguirre Rivero están contados.
Su ineficacia en el poder ha generado una onda expansiva de inconformidad que ya sobrepasó las fronteras de México, encendiendo las alarmas de la OEA, ONU, Unión Eureopea y de Amnistía Internacional.
Para el PRD como partido postulante de este personaje como mandatario, su presencia le está generando gravísimos daños, al grado que ya los miran como apestados.
Para el gobierno Federal, los acontecimientos de Ayotzinaban se han convertido en una enorme herida que ahora es vista en todo el mundo como un México donde la prepotencia, la impunidad y la corrupción son parte de un mismo engranaje del crimen organizado.
El sistema político en su conjunto está en entredicho y el clima de malestar se refleja en agresiones incluso contra personajes hasta hace poco sumamente respetados, como Cuauhtémoc Cárdenas.
Los casos de Guerrero y Michoacán quizá sintetizan la descomposición generalizada que vive todo el andamiaje político. Los partidos políticos en México no representan nada; si acaso, la escalera para llegar al poder, pero nada más.