Morena a un paso del “carro completo” pese a inminente estanflación y atonía
El partido Morena se aproxima, el próximo mes, a repetir la vieja historia del “carro completo” que ocurría con el PRI, pese a los nulos resultados que ha tenido el régimen Lópezobradorista y el inminente arribo de una estanflación y atonía económica.
Los índices financieros marcan claramente una situación de estancamiento de la planta productiva, con persistente alza de los precios y aumento del desempleo. De hecho, el gobierno federal anunció apenas el viernes, la suspensión de nuevas contrataciones de todo tipo.
Sin embargo, aún así las encuestas indican que el partido mayoritario podría alzarse con al menos 4 de las 6 gubernaturas que están en juego y así alcanzar el control político de más de la mitad del territorio nacional, a menos que ocurra una sorpresa o una insurgencia electoral.
Para los especialistas, este panorama político es sumamente extraño, pues el país no sólo lleva ya 2 años sin crecimiento; la crisis de inseguridad es aún mayor que en la época de la “guerra” calderonista y los gobiernos teñidos de guinda son los más violentos.
Colima, Baja California, Baja California Sur, Querétaro y Campeche renovaron gubernatura apenas hace unos meses y hoy se encuentran entre las 10 primeras entidades con mayor incidencia delictiva según datos del propio Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Colima hace una década era una de las entidades más tranquilas de México; hoy es la más peligrosa, seguida de Baja California. Ahí destacan el homicidio, feminicidio, secuestro, extorsión y el robo. Ambas entidades cambiaron de gobierno el 1 de noviembre de 2021. Morena fue el ganador
Quintana Roo, Aguascalientes y la Ciudad de México ocupan el tercero, cuarto y quinto lugar de la lista, respectivamente. Ninguno de estos cambió de gobierno el año pasado.
El sitio número seis lo ocupa Baja California Sur. El 10 de septiembre de 2021 llegó a la gubernatura el morenista Víctor Manuel Castro y ocho meses después su entidad ya registraba 210.4 presuntos delitos del fuero común por cada 100 mil habitantes.
Pese a esta situación, el pueblo de México parece estar dispuesto a perdonar los errores, hastiado quizá de los gobiernos del PRI, PAN y PRD, o todavía embelezado por el discurso de López Obrador, pese a ser ya el presidente más opaco y poco transparente de los últimos 20 años.
Los niveles de inseguridad tocaron incluso, este fin de semana, el círculo presidencial, cuando un convoy de reporteros que cubren “la fuente”, fue retenido por un grupo paramilitar que sólo permitió su paso porque iban camino a un evento oficial con Andrés Manuel López Obrador.
Esto ocurrió en la carretera Badiraguato-Guadalupe y Calvo, en el llamado “Triángulo Dorado”. Pese al evidente despliegue de armas y equipo de alto poder, el mandatario minimizó el hecho y a manera de burla, les dijo a los reporteros: “no les crean a los conservadores porque eso les puede traer confusión”.
A manera de justificación, dijo que el establecimiento de retenes de grupos con armamento que sólo es del Ejército “sucede en Jalisco, sucede en otras partes; está mal, no debe de (sic) suceder. Pero no sólo es el caso de Sinaloa. Yo les diría: arriba Sinaloa”, y sonrió.
Cuestionado sobre un posible control de territorios por parte de grupos armados, dijo: “eso lo piensan los conservadores. Yo no soy Felipe Calderón”, respondió el Presidente, sin puntualizar qué medidas se aplicarán para disminuir el control de caminos y carreteras por parte de grupos paramilitares.
Que él no es Felipe Calderón, revela el presidente López Obrador en la tierra de El Chapo Guzmán pic.twitter.com/NMJ4sU0im9
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) May 29, 2022