Otra decepción con AMLO; ahora su política migratoria está bajo cuestión

Líderes comunitarios de la comunidad migrante en EU se declararon “decepcionados” por la decisión del gobierno de México de secundar los planes de la administración Trump para obligar a los migrantes a permanecer en territorio mexicano tras ser deportados y mientras dan respuesta a sus peticiones de asilo.
De inmediato, el canciller Marcelo Ebrard salió al paso para aclarar que México no firmará ningún tratado para convertirse en tercer país seguro y tampoco deportará migrantes, pero sus palabras no han tenido repercusión entre los cientos de migrantes que permanecen en la frontera norte esperando la clemencia del Presidente Trump.
Los líderes comunitarios señalaron que el anuncio de firmar un acuerdo México-Trump para retener en territorio a los migrantes “Es un retroceso terrible y peligroso y probablemente viola la ley de asilo de los Estados Unidos y los tratados internacionales. La disposición de México a seguir esta farsa es una gran decepción”, aseguró Angélica Salas de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA).
A su vez, Juan José Gutiérrez, de la Organización Vamos Unidos USA, consideró que la decisión de México parece responder al deseo de “no pisarle los callos” al presidente Donald Trump y, al mismo tiempo, tratar de buscar mantener una relación buena para conseguir que EU respalde el plan de desarrollo económico en Centroamérica.

En la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, Ebrard explicó que ante la notificación del Gobierno de Estados Unidos de implementar la sección 235 (b) 12 de su Ley de Migración, México aplicará medidas por razones humanitarias, pero que no está relacionada con ser un tercer país seguro.
“México tendrá que definir la situación de las personas que hoy están en territorio mexicano, pasan a Estados Unidos y son devueltas al país mientras esperan. México tendrá que resolver si se deporta o se aceptan”.
“En el caso de [que México fuera] un tercer país seguro, todo el trámite de asilo se hace en ese país. Todo el procedimiento se haría en México. Nosotros no hemos firmado ningún tratado y no lo vamos a hacer”.
Añadió que tampoco se planea deportar a los migrantes a sus países de origen: “Si así lo fuere, ya los hubiéramos deportado… iría en contra de la tradición y de la política migratoria del país”.
Ebrard Casaubón añadió que se reúne con los titulares de la Secretaría de Gobernación y del Instituto Nacional de Migración para definir la respuesta de México, la cual se dará a conocer el lunes 24 de diciembre.