“Sorprendido” por la violencia y el desorden, AMLO decidió militarización

López Obrador declaró que luego de ver la situación de inseguridad y violencia extraordinarias que hay en el país y el desorden y corrupción en que se encuentran las policías, fue que tomó la decisión de la militarización.
El punto que llevó a tomar la decisión, fue el “desastre” en las policías, desde la federal, “en la que no hay disciplina”, hasta las policías ministeriales, estatales y municipales “muy echadas a perder” y cada quien trabajando por su lado y con “ilegalidades”.
Mientras tanto, un grupo de 128 organizaciones y 544 ciudadanos hicieron un llamado al Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, a detener la reforma constitucional para crear la Guardia Nacional, ya que consideran que es “una falsa salida a la crisis de inseguridad” que azota al país.
En un posicionamiento, recordaron que durante años, López Obrador y su equipo expresaron que las Fuerzas Armadas no debían cumplir funciones de seguridad pública y que la creciente militarización no había dado ni daría resultados.
“Obviando sus promesas públicas, ignorando consideraciones empíricas y políticas fundamentales, así como la opinión de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y de diversos organismos internacionales, el Presidente electo y su equipo decidieron optar por una militarización como nunca ha conocido el país en su historia moderna, y anunciarlo justo cuando se conoció que la Suprema Corte de Justicia de la Nación probablemente invalidaría la Ley de Seguridad Interior”.
Sin embargo, López Obrador advirtió que luego de ver la situación de inseguridad y violencia extraordinarias que hay en el país fue como tomó la decisión de crear la guardia nacional. Las policías estatales y municipales seguirán existiendo, la guardia nacional atacará los delitos de manera federal, sentenció durante la entrevista concedida a TELEVISA en el programa Tercer Grado.
López Obrador indicó que el 80% de su estrategia depende de la nueva política económica y de desarrollo social que se aplicará durante su mandato, ya que -dijo- todos estos años no se hizo nada por los 16 millones de jóvenes en pobreza, sólo se les calificó como “ninis” y no se les proporcionó empleo ni educación.
Por eso hay que echar mano de la autoridad militar, que “siempre ha sido respetuosa de la autoridad civil, jamás ha habido un golpe de Estado en México y son surgidos del pueblo”, además de ser una institucion que se “ha consolidado y tiene disciplina”.
Sobre la subordinación de la autoridad civil a la militar, que viola la Constitución, AMLO respondió que habrá una reforma constitucional, siempre y cuando lo apruebe el Congreso.
López Obrador insistió que la gravedad de la violencia y el desastre en las corporaciones policiacas, así como la confianza que le tiene al cuerpo militar, al que llama “pueblo uniformado” fue lo que lo hizo tomar la decisión de echar mano del mando militar, y considera puede darle un giro a los soldados para que ayuden a garantizar la seguridad pública en tiempos de paz.
El presidente electo de México expuso que en las leyes del Ejército el comandante supremo es el Presidente de la República, y que él como jefe máximo jamás dará la orden de reprimir al pueblo, por lo que ejercerá su facultad para que esas fuerzas se formen en el respeto a los derechos humanos y regule el uso de la fuerza.
Sin embargo, las organizaciones sociales advirtieron que “la primacía militar que pretende el nuevo gobierno no sólo hace caso omiso de las consideraciones recién emitidas por los ministros de la Suprema Corte, sino que romperá los equilibrios políticos entre civiles y militares que han prevalecido en México durante las últimas décadas”.
Asimismo, consideraron que la decisión parte de una estigmatización injusta y sin sustento de la totalidad de los cuerpos policiales del país.