TERROR EN CULIACÁN POR ENFRENTAMIENTO DE CÁRTELES

LA RED SOCIAL 15 de abril.- Tras el brutal asesinato de tres sujetos que fueron lanzados desde una avioneta en la zona de El Dorado, ahora la muerte de Francisco Javier Zazueta Rosales, “Pancho Chimal”, mantiene en zozobra a toda la población por el despliegue de efectivos militares por la ciudad.
“Pancho Chimal” era el jefe de los escoltas de “Los Chapitos”, Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán Salazar, hijos de “El Chapo” Guzmán; “El Kevin” era escolta y ambos pertenecía al grupo del Cártel de Sinaloa que es encabezado por Aureliano Guzmán Salazar, “El Guano”.
A Pancho Chimal se le atribuye la emboscada a un convoy del Ejército, de 17 soldados, en la que cinco de ellos perdieron la vida y 10 resultaron heridos, en la carretera México 15, en la entrada a Culiacán para rescatar a su lugarteniente Julio Óscar Ortiz Vega, “El Kevin”, la madrugada del 30 de septiembre de 2016.
Había sido aprehendido con otra persona el 18 de febrero de 2017 por personal de Infantería de Marina, del Ejército y la Agencia de Investigación Criminal, durante el cateo en un inmueble del Fraccionamiento Acueducto, al norponiente de Culiacán.
“Pancho Chimal” fue ingresado en el penal estatal de Aguaruto, en Culiacán, de donde escapó antes de cumplir un mes, el 13 de marzo.
Los otros que se fugaron también son identificados como integrantes del Cártel de Sinaloa: Juan José Esparragoza Monzón, “El Negro”, hijo del capo Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”; Alfonso Limón Sánchez, “El Contador”; Jesús Peña González, “El 20”; y Rafael Guadalupe Félix Núñez, “El Changuito Ántrax”.
Desde que huyó, la Comisión Nacional de Seguridad, la PGR, la Armada y la Defensa habían realizado trabajo de investigación conjunto para localizarlo.
En respuesta, el 28 de marzo, la Secretaría de la Defensa Nacional dio conocer que fueron enviados 900 soldados a la Novena Zona Militar, en Culiacán, para reforzar la seguridad.
Esta vez el sujeto fue abatido el viernes pasado, en una balacera en la que, según versiones preliminares, no participaron helicópteros de la Marina, ni del Ejército. Tampoco hubo personas detenidas ni heridas.
Ahora el objetivo es reforzar la vigilancia en las zonas urbanas, destinos turísticos, carreteras y poblados en la sierra, instalar puestos de seguridad, no ser sorprendidos y como medida preventiva para evitar alguna reacción del crimen organizado, señalaron fuentes castrenses luego de que este sábado redoblaron los rondines por tierra y aire.