Va reforma Sheinbaum: a gasto corriente presupuesto de urgencias médicas
La Comisión de Salud de la Cámara de Diputados aprobó esta semana, el dictamen por el cual el Fondo de Salud dejará de priorizar el pago de enfermedades catastróficas, como el cáncer, para usarlo en gasto corriente del gobierno federal.
Antes, 8% del Fondo de Salud iba para enfermedades graves; ahora se usará en mantenimiento. Un Comité Técnico, integrado por el propio gobierno, determinará qué enfermedades y qué pacientes podrán acceder a la atención médica.
Esta medida elimina la garantía legal que protegía a la población sin seguridad social, dejando la cobertura de salud sujeta a decisiones discrecionales del gobierno, explicó el doctor, Éctor Jaime.
La reforma impulsada por Morena eliminó esta disposición, abriendo la puerta al uso discrecional de los recursos y poniendo en riesgo la atención de pacientes que dependen de este fondo para acceder a tratamientos como quimioterapias y terapias antirretrovirales.
El 8% del Fondo de Salud para el Bienestar —antes Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos del Seguro Popular— estaba destinado exclusivamente a financiar tratamientos de enfermedades graves en la población sin seguridad social.
La Auditoría Superior de la Federación ha documentado graves inconsistencias en el manejo de los recursos del Fondo de Salud para el Bienestar. En 2024, $15,847 millones del patrimonio del Fondo fueron transferidos de regreso a la Tesorería de la Federación (Tesofe), mientras que únicamente $875 millones se destinaron a la atención de enfermedades de alto costo.
Este manejo demuestra que, en la práctica, los recursos ya no están llegando al sistema de salud. Una vez que el dinero se transfiere a la Tesofe, se pierde su rastro y resulta imposible verificar en qué se utiliza.
Con la reforma impulsada por la presidenta Sheinbaum, este desvío se institucionalizaría y consolidaría, profundizando la crisis de salud. Miles de pacientes y profesionales médicos ya se han visto obligados a salir a las calles para denunciar la falta de medicamentos y el retraso en cirugías.
¡Perder la cobertura de este Fondo es perder el derecho a la salud! “Una total contradicción con el modelo de acceso universal a la salud que prometieron con el IMSS-Bienestar”, dijo.