Oculta 4T graves problemas de control aéreo con el nuevo AIFA
El gobierno de México ha mantenido bajo reserva, la advertencia que desde hace días emitió la Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas (IFALPA) sobre el bajo nivel de capacitación de los controladores aéreos en el nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), entre otras anomalías.
“Al parecer la torre de control tuvo poco entrenamiento sobre cómo operar esta nueva configuración del espacio aéreo”, consideró la IFALPA en un boletín que en México no se difundió y fue rescatado por el portal de aviación A21, que recabó además opiniones de expertos en aeronáutica.
En su comunicado, la IFALPA advirtió su preocupación por “la pobre capacitación” de los controladores del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) ante la reconfiguración del espacio aéreo que recientemente hizo el actual gobierno federal.
La operación simultánea de dos aeropuertos en la CDMX ha provocado distintos incidentes relacionados con la seguridad aérea, como saturación del espacio aéreo, vuelos con baja reserva de combustible por prolongada espera, o desvíos para aterrizar, y un significativo número de alertas de proximidad al terreno.
Desde el 21 de marzo entró en operaciones el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), uno de los proyectos insignia del presidente Andrés Manuel López Obrador, que opera a la par del Aeropuerto Internacional Benito Juárez o de la Ciudad de México (AICM), la terminal aérea de la capital.
Tras conocerse el documento, la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA), afiliada a la IFALPA, pidió una reunión con autoridades de aviación “para verificar y abordar en conjunto la problemática que ocurre sobre el área terminal”. Lejos de desmentir el comunicado, admitieron los riesgos existentes.
Ahora también la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero) pidió al Seneam atender “con la más alta prioridad” los reportes que se le han hecho desde hace meses y permita conocer el diagnóstico y las medidas de mitigación de riesgos que corresponda”.
Bajo ninguna circunstancia, se permitirá que se comprometa la seguridad de las tripulaciones, pasajeros y aeronaves en México advirtió el organismo al Servicio a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam)
Expertos han señalado las complicaciones para operar dos aeropuertos en una ciudad rodeada de montañas y a más de 2 mil 200 metros sobre el nivel del mar. Sin embargo, pese a estos riesgos, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador reservó la información y dictó nuevas medidas.
El presidente anunció esta semana que emitirá un decreto para reducir de 61 a 50 las llegadas y salidas por hora en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez y así trasladar más operaciones al Felipe Ángeles, que tiene tan sólo una decena de vuelos diarios, lo que lo hacen incosteable.
El Aeropuerto Internacional Benito Juárez, es el más transitado de América Latina. Por ello, el anterior gobierno mexicano decidió construir una nueva terminal aérea tipo HUB en Texcoco, Estado de México, en los suburbios de la capital, que desde el inicio de su administración, López Obrador canceló.
Lanzó un plan para convertir una base militar cercana a la capital en una nueva terminal aérea, que será administrada por el Ejército y cuyos dividendos entrará como parte de sus recursos presupuestales para las Fuerzas Armadas. Esto desató fuertes críticas de inversionistas y expertos.