Separar labor del partido de labor del gobierno, pide Sheinbaum a Morena

En un primer aviso como presidenta electa, Claudia Sheinbaum pidió a los morenistas que, para el relevo de la dirigencia, “quede en los Estatutos: separar la labor del partido de la labor del gobierno, una sugerencia amable”.
Asi, ante posibles pretensiones de influir desde el partido, hizo ese primer llamado a Luisa María Alcalde, que se perfila como futura dirigente de dicha organización, que ya gobierna el 80% del país.
Sin embargo, también prometió nunca deslindarse del presidente Andrés Manuel López Obrador, en lo que se ha convertido una especie de temor subrepticio entre los morenistas.
“Nuestros adversarios se molestan cuando habló de López Obrador, piensan que me afectan con sus insultos cargados de misoginia, lo que quisiera es que hubiera un deslinde, que marcará la diferencia, que lo criticara. No lo voy a hacer, Nunca, porque para mí ha sido, es y será un honor estar con Obrador”.
Tras repetir el estribillo, también declaró que “no regresará la guerra contra el narco. Seguiremos construyendo paz con justicia”. Esto, en un país donde el narco y el crimen organizado asesinaron brutalmente a más de 200 mil personas.
Claudia Sheinbaum recibió la constancia como la primera Presidenta electa de México, por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, tras lo cual hizo sus primeras promesas para el sexenio 2024-2030.
El evento de festejo se realizó en el Teatro Metropólitan, sólo con los militantes de Morena. Esta vez no hubo concentración masiva en el Zócalo, con los gestores de su triunfo: el pueblo.
En ese local cerrado, ella leyó un largo manifiesto de profesión de fe, con un catálogo de frases de Andrés Manuel López Obrador. “El mandato es claro: continuar y avanzar con la cuarta transformación de la vida pública”. Seguir con la consigna de “por el bien de todos, primero los pobres”.
“Pienso que la libertad por la que votaron la mayoría de las y los mexicanos es la que puede ejercerse a plenitud en un régimen democrático y basada en los derechos de las personas”.
Así, prometió No aumentar el precio de la gasolina, el diésel, gas LP o electricidad en términos reales, aunque en los hechos, en la inflación subyacente, todos esos precios ya se dispararon.
También prometió No aumentar el costo de la canasta básica en acuerdo con los empresarios. Dijo esto, pese a que muchos de los productos se han disparado debido al llamado “cobro de piso” como las tortillas, el aguacate o el limón.
Prometió continuar el aumento al salario mínimo hasta alcanzar dos y media canastas básicas; continuar las mejoras laborales; continuar los programas del Bienestar.
En este sentido, prometió que los adultos mayores, personas con discapacidad serán beneficiados y se otorgarán becas a preparatoria y continuará el programa sembrando vida.
Se crearán, dijo, 3 nuevos programas del Bienestar, que tendrán carácter constitucional: Apoyo a mujeres de 60 a 64 años, beca universal para estudiantes de escuela pública, beca de salud para adultos mayores de casa en casa.
Prometió ampliar el número de escuelas media superior y superior; un sólo sistema de salud para las mexicanos y mexicanos; Vivienda popular para los que no tienen seguro.
Construir 3 mil kilómetros de trenes, el doble del presidente López Obrador. Una línea de CDMX a Nuevo Laredo y otra de CDMX a Nogales hasta el Pacífico.
Concesiones de agua y obras estratégicas para garantizar el derecho al agua; Fortalecer Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex).
Fortalecer la soberanía alimentaria y la economía nacional; facilitar la inversión privada y el nearshoring. Cuidar el medio ambiente. Atender la violencia contra las mujeres fortaleciendo la cero impunidad.
También ofreció fortalecer el arte y el deporte y a la Guardia Nacional, inteligencia e investigación.
“Como titular del Ejecutivo federal, como primera mujer presidenta de México, sepan que actuaré con honestidad, responsabilidad, respetando la independencia de los poderes”.