La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) nos ha regalado 68 años de “paz revoltosa” a veces prácticamente prendida con alfileres, pero al fin y al cabo paz.
La excesiva concentración del capital en muy pocas manos ha demolido las bases de la democracia. Con los cuentos chinos de las teorías sobre el riesgo – país, adelgazamientos del Estado, apoyo a monedas imperiales con el ahorro público, volatilidades de indicadores,commodities, rollovers, y supuestos controles de inflación, nada puede funcionar equitativamente en beneficio de la población.