La herencia de Castillejos: ¡un gran fraude electoral!
La compra de votos en los distritos rurales del Estado de México logró un importante récord digno de figurar en los anales de Guinness: mientras la votación general aceptada por los oficialistas fue de un poquito más del 50% del padrón, en las cañadas y montes de Tejupilco, Atracomulco, y demás zonas mayoritariamente rurales la afluencia de ciudadanos a las urnas rebasó el 75%. Obviamente, votos paraAlfreditito III, festejados como si los priístas hubieran ganado la guerra de las Galias.