Gobernador de Sinaloa en la mira; es investigado por nexos con Chapitos

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y los servicios de inteligencia militar “dan seguimiento personal y mantienen vigilado” a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, trascendió esta semana en un reportaje de la revista Proceso.

Existen sospechas de su posible relación con el Cártel de Sinaloa y el secuestro de Ismael El Mayo Zambada, que detonó en la violencia sin cuartel que priva en el estado.

La situación es tan grave, que el mandatario podría haber perdido ya el apoyo de la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum y de su partido, Morena, por el daño político que causa el ambiente de inseguridad en el país.  

Rocha también se encuentra en el ojo del huracán, por el asesinato del diputado federal electo, Héctor Melesio Cuén, el 25 de julio pasado, mismo día del secuestro de Zambada.

Los más grave es que, según la investigación de Proceso, los documentos de inteligencia del gobierno federal, fechados en septiembre, involucran, además, a uno de sus tres hijos, José Rocha Ruiz, quien también es vigilado.

Es señalado como vínculo entre el gobernador y la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, junto con el titular del Servicio de Administración Tributaria de Sinaloa (SATES), José Carlos Cárdenas Mellado.

Los reportes de inteligencia revelan que Rocha Moya duerme en el tercer piso de la Unidad Administrativa del gobierno estatal, vigilado durante las 24 horas del día, luego del asesinado de Cuén y el secuestro de Zambada.

Atribuyen esto a un “miedo” que se refleja en el mandatario desde esa fecha, por lo que ha reforzado la seguridad para él y su familia, con elementos de la Guardia Nacional y Marina, francotiradores y camionetas blindadas de nivel seis.

Los tres hijos del gobernador han obtenido contratos, de 2009 a 2017, por más de 63 millones de pesos, de acuerdo con una investigación del periodista Silber Meza para la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.

La ficha de inteligencia militar confirma que su hijo José, tiene lazos de amistad con el titular del SATES, Cárdenas Mellado, de quien fue compañero de escuela y de departamento cuando ambos cursaban la universidad en Monterrey.

Este funcionario fue designado por el propio gobernador como titular del SAT estatal, apenas el 19 de agosto pasado. No se sabe si investigan su viaje en avión privado de un amigo, el día del asesinato de Cuén y el secuestro de Zambada.

La situación del mandatario se complica aún más, luego del “plantón” que dio a la todavía presidenta electa, el domingo antes de la sucesión, al aducir asuntos de emergencia en el estado, lo que implica una negativa al llamado.

Su situación se complica más aun, tras la aparición de narco mantas dirigidas a la presidenta de la República, lo que fue considerado por la estructura militar como una amenaza intolerable que le podría costar el cargo a Rocha Moya.

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