¡TABACALERAS: “MONSTRUO” DE LA SALUD!

Jóvenes de organizaciones civiles en defensa de la salud rechazan los entornos que normalizan su consumo, al marketing encubierto y a la facilidad de acceso a los productos. Alzan la voz por la salud y lanzan campaña: ‘Pulmones bajo presión, impuestos con intención”, para frenar el daño mortal que hacen las tabacaleras.

  • Es una iniciativa acompañada de SERVICIOS A LA JUVENTUD (SERAJ) A.C. con intención para respaldar la estrategia de aumento de impuestos al tabaco como medida urgente para salvar vidas.

Por Guillermo Pimentel Balderas

En el marco del Día Mundial Sin Tabaco 2025 (31 de mayo) en conferencia de prensa, convocada por “Voces jóvenes por el derecho a la salud”, lanzan su campaña “Pulmones bajo presión, impuestos con intención” que es una iniciativa acompañada de SERVICIOS A LA JUVENTUD (SERAJ) A.C. con intención para respaldar la estrategia de aumento de impuestos como medida urgente para salvar vidas.

Representantes jóvenes de la sociedad civil al presentar su iniciativa de rechazo al tabaquismo en niñez, adolescencia y juventud; así como su apoyo al aumento de impuestos a este monstruo de la salud, alertan que el consumo de tabaco sigue siendo un fenómeno que adolece gravemente al país, principalmente por sus consecuencias negativas como enfermedades crónicas y muertes prematuras.

Presentan datos y encuestas de tabaquismo en niñez, adolescencias y juventudes, y  hacen un llamado a las autoridades correspondientes y a la población en general a respaldar el aumento de impuestos al tabaco como “la medida más costo efectiva de control de tabaco”.

Asimismo, lanzan su campaña en redes sociales “Pulmones bajo presión, impuestos con intención” para promover su mensaje de apoyo al aumento de impuestos para salvar vidas.

En su opinión, Jonathan Hernández, Investigador del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), considera que a reserva de lo que podríamos pensar, “en México el aumento de impuestos tiene una percepción muy favorable, esto lo podemos ver con los datos que nos arrojó la Encuesta Nacional sobre Percepción de Impuestos al Tabaco que dice que el 79% de las mexicanas y los mexicanos están de acuerdo con que se aumente el impuesto a los cigarros para prevenir el consumo y proteger la salud; respecto a las personas que fuman el apoyo es de 64%.”.

Además, agrega que las personas consideran que el dinero recaudado debe destinarse a la salud y la educación de la población, principalmente. “El Simulador para el Cálculo de Impuestos al Tabaco en México es una herramienta desarrollada por el CIEP que permite analizar distintos escenarios de política fiscal y su impacto tanto en las finanzas públicas como en los beneficios asociados al incremento de los impuestos al tabaco”.

Documenta que con base en la propuesta de la organización mundial De la Salud (OMS) —que plantea un impuesto específico de 3 pesos por cigarrillo, manteniendo el componente ad valoren vigente del 160%— el precio promedio de una cajetilla en México aumentaría de 73.1 a 127.7 pesos.

Aprecia que como resultado, se estima una reducción en el consumo de tabaco de 755.9 millones de cajetillas, lo que representa una caída del 31.7%. “La recaudación fiscal por IEPS al tabaco se incrementaría aproximadamente en un 49%, pasando de 52,631.5 millones a 78,305.8 millones de pesos”, apunta.

Jonathan Hernández explica que, de estos ingresos, se proyecta que 22,391.6 millones de pesos (28.6%) se destinen a las entidades federativas y 55,914.2 millones (71.4%) a la Secretaría de Salud.

“Si bien estos recursos adicionales podrían utilizarse para mitigar los efectos del consumo de tabaco, solo la parte asignada a la Secretaría de Salud se destina explícitamente a este fin, ya que los fondos transferidos a las entidades federativas no están etiquetados. 

“Al considerar exclusivamente los recursos para salud (55,914 millones de pesos), el balance frente a los costos por enfermedades atribuibles al consumo de tabaco —estimados en 119,098.9 millones de pesos— sigue siendo negativo.” En otras palabras, detalla que los costos superan a los recursos disponibles para enfrentarlos en 63,184.7 millones de pesos, según las estimaciones.

América Villanueva, integrante de Voces Jóvenes por el Derecho a la Salud-SERAJ y parte de esta iniciativa, reflexiona la importancia de la inclusión de las personas jóvenes en el diseño y monitoreo de políticas públicas de salud y, en particular de control de tabaco.

Afirma que las personas jóvenes no solo son un grupo demográfico afectado por las estrategias de la industria tabacalera, si no que, “nos enfrentamos a entornos que normalizan su consumo, al marketing encubierto y a la facilidad de acceso a estos productos, incluso desde edades tempranas”.

Considera que incluirlos en la toma de decisiones es una necesidad estratégica para lograr cambios sostenibles en la salud pública, “es muy importante reconocer que las políticas que no consideran a las juventudes suelen fracasar en su implementación, justo porque no responden a nuestras necesidades, experiencias y formas de transitar la vida”, precisa.

Hugo Cruz, también integrante de SERAJ, indica que el consumo de tabaco sigue siendo un fenómeno que adolece gravemente al país, principalmente por sus consecuencias negativas como enfermedades crónicas y muertes prematuras, la falta de regulación sanitaria en la venta de cigarros, el auge del comercio ilícito de productos de origen exterior, y la ausencia de concreción en materia de políticas fiscales como el aumento de impuestos a productos dañinos y lujosos.

“Los datos no mienten –subraya-, la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Adultos revela que en México se comienza a fumar entre los 17 y los 20 años, y en el caso de los hombres, incluso antes. La Universidad Autónoma de Nuevo León reporta que 684 mil adolescentes entre 12 y 17 años son fumadores, y que en la juventud de entre 19 y 24 años la cifra se multiplica por seis”.

Entonces, subraya que como personas jóvenes rechazan la normalización del consumo de tabaco y nicotina en la niñez, adolescencias y juventudes derivada de las estrategias de la industria tabacalera. “Les solicitamos a las personas tomadoras de decisión que garanticen la aplicación de la normativa libre de conflicto de interés para proteger los derechos de la niñez, adolescencias y juventudes”.

Por su parte, Sharon Fuentes, de SERAJ, fue la encargada de dar a conocer en forma oficial la campaña “Pulmones bajo presión, impuestos con intención “a través de las redes sociales.

Puntualiza que es con el objetivo de promover un mensaje de apoyo al aumento de impuestos, y que cuenta con diversos materiales audiovisuales con información al respecto, pues buscan llegar a las personas jóvenes y a personas tomadoras de decisión para que se sensibilicen e impulsen el aumento de impuestos como medida efectiva de control de tabaco.

Existen diferentes criterios para definir cuántos jóvenes hay en México y lo mas que se acerca a una cifra real, hasta el momento, según el INEGI, hay 38.6 millones de 12 a 29 años. Ante esta perspectiva, las personas lozanas no solo son un grupo demográfico afectado por las estrategias de la industria tabacalera, pues se enfrentan a entornos que normalizan el consumo, al marketing encubierto y a la facilidad de acceso a los productos.

Al término de la rueda de prensa, este reportero sostuvo una amena charla con los jóvenes (de entre 16 y 26 años de edad) representantes de la sociedad civil en defensa de la salud.

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