Varios aspirantes a ministros y jueces, sin probidad

Las elecciones del Poder Judicial para el domingo 1º de Junio están plagadas de sospechas y malos augurios. Ayer, el propio Senado de la República admitió, por voz de su presidente en turno, Gerardo Fernández Noroña, que “se les fueron” algunos defensores de narcotraficantes. No dio nombres.

Sin embargo, señalados por la ONG Defensorxs y Laboratorio Electoral, se encuentran el aspirante a juez federal, Fernando Escamilla, quien ha defendido a dos integrantes del Cártel de los Zetas y Silvia Delgado, aspirante a juez penal, quien fue parte de la defensa de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Además, hay otros 14 aspirantes, considerados de consigna, que son cercanos al ex presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, que trabajaron directamente con él y que estarán en las planillas de votación. Entre estos se encuentran Ana María Ibarra Olguín, Fabiana Estrada Tena y Marisol Castañeda.

También destacan Lorena Josefina Pérez Romo, Sergio Javier Molina Martínez, Gabriel Regis, Jaime Santana Turral, José Artemio Zúñiga, Alejandra Spitalier, Miguel Casillas, Alejandro Téllez y Celia Amaya, además del ya muy conocido Bernardo Bátiz.    

Aunado a esto, no existen garantías de profesionalismo ni experiencia sobre las diversas materias que le corresponde analizar a cada juez. Tampoco hay certeza respecto a un posible relleno de las boletas sobrantes, pues no habrá representante de los aspirantes en el traslado de las mismas.

No se marcó un mínimo indispensable para declarar válidas las elecciones, aunque el INE ya adelantó que votará al menos el 8% del padrón, pese a que se ha denunciado que habrá voto corporativo de sindicatos y partidos políticos, como Morena, que lleva paralelamente su campaña de afiliación.

Existe el riesgo de que las nuevas autoridades judiciales no tengan la experiencia para resolver conflictos, quejas, denuncias o controversias que deriven de las elecciones de junio próximo.

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