Tren Maya tardará 215 años para recuperar la inversión
Cada boleto cuesta entre 1,166 y 1,862 pesos mexicanos. El viaje inaugural vendió 881 boletos. Es decir, se vendieron entre 1,027,246 y 1,640,422 pesos de boletaje.
Seamos optimistas y tomemos esta última cifra, para no ser acusados de parciales y para compensar los refrescos, los cafés capuchinos, las papitas, las galletas y los alimentos que los pasajeros suelen consumir a bordo.
Es decir, supongamos que se vendieron 881 boletos de primera clase. Supongamos también que salen cuatro viajes diarios (hay cuatro trenes), ininterrumpidos, totalmente llenos (881 lugares, igual para compensar las papitas) durante los 365 días del año.
Cada año, el trenecito generaría 2,395,016,120 pesos. Su costo total fue de cerca de 500 mil millones de pesos (el costo real total, según el IMCO, es de 515,762,000,000 pesos).
Es decir, suponiendo que no tuviera gastos de operación (sueldos, mantenimiento, energía eléctrica, pólizas de seguros, demandas, amparos, etcétera), o sea, que todo saliera del bolsillo de los mexicanos y que los pasajeros comieran muchas galletitas, el trenecito tardaría 215 años en recuperar la inversión.
Por ahí del 21 de marzo del año 2238. ¿Existirán los trenes, las galletas, el café capuchino, la humanidad, la Península de Yucatán, México, la Tierra, para entonces?
P.D. incluyan en esta cuenta los 120,000 millones de pesos que el congreso le atribuyó al proyecto tren maya para el 2024, para que le sumen unos añitos más para la recuperación.