Enfurecidos, PRD y PRI buscan culpables; iglesia, el enemigo

En medio de la debacle electoral del pasado fin de semana, dejó enfurecidos a los priistas de los estados en contienda quienes consideran que la Imposición de reformas y candidatos a gobernador tuvieron un Impacto adverso en el electorado.
Por lo pronto, senadores priistas que realizaron el miércoles una reunión privada en un hotel del centro de la Ciudad de México, acordaron que sólo aprobarán el uso medicinal de la mariguana en el próximo periodo extraordinario que se abrirá el lunes.
Los Senadores del PRI le dieron la espalda a las Iniciativas del presidente Peña Nieto para elevar de cinco a 28 gramos la dosis de mariguana que se puede portar legalmente en el país y la de matrimonios Igualitarios con derecho a la adopción.
Igual de enfurecidos que los priistas, en el PRD la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en el senado, Angélica de la Peña, pidió que la Segob investigue si la Iglesia católica orientó el voto de los ciudadanos, a través de una campaña en contra de la iniciativa presidencial sobre matrimonios igualitarios y su derecho a la adopción.
Según versiones de ambos partidos, la Iglesia SÍ operó y aseguran que existen videos donde se evidencia que Iglesia promovió voto antipriísta.
En parroquias del estado de Aguascalientes y previamente a las elecciones del domingo pasado se promovió entre los feligreses la importancia de emitir un voto razonado a favor de “candidatos acordes con los principios de la Iglesia” y en los que reiteran que el matrimonio sólo existe entre un hombre y una mujer.
En los mensajes de clérigos rechazan a la propuesta presidencial de reconocer la unión entre personas del mismo sexo y su posibilidad de adoptar hijos.
El 31 de mayo, previo a la jornada electoral, el obispo Jonás Guerrero Corona consideró la propuesta de Peña Nieto “un engaño, aunque lo haya dicho el Presidente” y remató con una declaración: “Pobrecito, qué asesores tendrá el pobre”.
“La Suprema Corte no hace leyes, para eso son diputados y senadores, fue un error garrafal, otro engaño más. No será que anda buscando “gavioto” en vez de “gaviota”, dijo el obispo de Diócesis de Culiacán.
Según algunos analistas, la decisión del presidente de México, Peña Nieto, de elevar a rango constitucional los matrimonios del mismo sexo moviliza a los sectores más conservadores.
Las iglesias católica y evangélica se han unido en una cruzada contra las bodas gay que cabalga por púlpitos, plazas públicas, editoriales y columnas de prensa y redes sociales. La embestida conservadora celebra como una victoria propia el hundimiento del partido en el poder en las elecciones del pasado domingo, en las que perdió siete de los 12 Estados en disputa.
En medio de la andanada homofóbica de la Iglesia, organizaciones y especialistas en temas de género y religión criticaron la postura del clero. María Consuelo Mejía, directora de Católicas por el Derecho a Decidir, señaló que México es un Estado laico y la jerarquía católica no tiene por qué influir ni amenazar a las personas que adoptan decisiones que no están de acuerdo con su agenda moral.