TRAS BAMBALINAS. ¡Ve a la luz, ve a la luz! Política pandemia

Por JORGE OCTAVIO OCHOA. “¡Ve a la luz! ¡ve a la luz!”, parece ser el grito hiriente, en medio de la contra reforma eléctrica, para un partido que se prepara a bien morir: el PRI.

Y el PRD, va por las mismas. La iniciativa del presidente López Obrador, los coloca literalmente en esa tesitura.

Para dónde se mueva, el PRI caerá en sus propias contradicciones. Es imposible ocultar el rostro de su monstruosa deformación.

Un partido que se sirvió de la riqueza nacional, para favorecer a las élites gobernantes durante más de 70 años.

No pudo, durante décadas, encontrar un punto intermedio para salvarse, de los extremos.

De la derecha a la izquierda, dando tumbos entre nacionalismos, estatismo, neoliberalismo, así se le fue la vida al PRI.

Hoy cae en un escenario con el que quizá se sienta cómodo: un nacionalismo que revive aquellas prácticas, pero con el logo de MORENA:

  • Presidencialismo omnímodo y todo poderoso
  • Estatismo nacionalista
  • Partido de Estado

Si acaso, lo único que deja atrás es “lo institucional”, para entregarse en los brazos de un presidente que ha convertido el abuso y el cinismo, en una nueva corriente política.

Las evidencias están a la vista: no sólo destacan las maniobras que, desde hace más de dos años, López Obrador inició para desmantelar el sistema de compras y distribución de medicamentos, y dejarlo en manos de sus leales, en Jalisco.

Es también palpable la política criminal, de aislamiento, que ejerció durante más de nueve meses en Michoacán, entidad a la que dejó literalmente abandonada a su suerte, hasta que la oposición salió del poder.

Estos dos hechos, más el torpe y negligente manejo de la pandemia, marcan a la 4T y la colocan en su verdadera dimensión: un régimen miserable e inmoral.

ADMINISTRAR LA DESGRACIA

Resulta sospechoso, por decir lo menos, el repliegue del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la zona de Aguilillas, Michoacán, donde mantuvo atenazadas y bajo terror a comunidades enteras.

El festivo anuncio del regreso de desplazados a sus pueblos, y la no menos “feliz” noticia de que el gobierno federal se hará cargo del pago de salarios a maestros en el estado, dejan mucho qué pensar.

Todo indica que, por órdenes de López Obrador, el gobierno federal no sólo toleró, sino incluso alentó la violencia en el estado.

Durante meses ha permitido el bloqueo de vías férreas por parte de los maestros; ha tolerado en silencio los ataques armados y hasta el bombardeo con drones del CJNG a las autodefensas.

Ahora, cínicamente López Obrador dice: “Ya no tengo nada que me impida venir libremente”. Pareciera que administró la desgracia, para luego regresar como “el gran salvador”, y lanzar ahora su “genial” Plan de Apoyo para el estado.

¿En qué consiste? En dejar en manos del gobernador todo el dinero federal de los apoyos sociales y entregarle la nómina magisterial, para que resuelva un conflicto añejo.

López Obrador nombra al nuevo gobernador como “su representante”, infringiendo así las reglas de operación con que se mueven esas partidas. Pero ¡Qué más da! Para eso es el poder ¿Qué no?

Anuncian, pues, el despliegue de 17 mil hombres armados, de la Guardia Nacional, para replegar al CJNG. Pero eso “no es declarar la guerra”, dice el presidente López Obrador.

CALENTAR LA PLAZA

Lo cierto es que, AMLO hará ahora lo que antes intentó hacer Felipe Calderón, quien incluso quiso meter a la cárcel a muchos alcaldes involucrados con el crimen organizado.

Vistas así las cosas, resulta inmoral todo lo que está pasando en México. El régimen de la 4T ha recurrido a una estrategia criminal: calentar la plaza, para luego llegar y erigirse como el gran pacificador.

Sólo que ahora puede venir acompañado con el rostro siniestro de la represión, igual que lo hizo el PRI en los 70, cuando persiguió, encarceló y asesinó a varios luchadores sociales. Lo mismo ocurrirá en Morelos y en Guerrero.

Es preocupante esta relación de hechos, sobre todo porque es el mismísimo secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, quien anuncia esta asonada con la que replegarán al Cártel Jalisco.

Lo que no hubo en una sola ciudad, como Culiacán, ahora si lo harán para todo un conjunto de pueblos y comunidades en Morelia, Uruapan, Aguililla, Tepalcatepec, Coalcoman, Apatzingán,Tlalpujahua, Zitácuaro.

Zonas mil veces más agrestes que Culiacán. Ahí desplegarán 4 mil 402 elementos de la SEDENA; 4 mil 920 de la Guardia Nacional y 7 mil 924 policías estatales. ¿Por qué no lo habían hecho antes, y en todo el país?

Todo esto es lo que se mueve, en medio de la contra reforma eléctrica, que se convierte en un distractor y en un instrumento de división y fractura, que muy posiblemente sepultará al PRI.

¿AUTORIDAD MORAL? ¡ES UN SLOGAN!

Todo esto ocurre, en medio de otros hechos escandalosos, que en cualquier otro país democrático ya habrían provocado la renuncia de funcionarios y la detención de otros.

Resulta que esta semana que termina, el portal EME EQUIS dio a conocer dos noticias que en cualquier medio habrían sido “la de 8”, por su profundidad noticiosa:

  1. La Presidencia de la República ha otorgado contratos a empresas “fantasma”, sin licitación de por medio, para la organización de eventos masivos y concentraciones públicas.
  2. Ante el anuncio previo de dicha divulgación, el sitio del portal de EME EQUIS fue hackeado y “tumbado” de internet.

Esta investigación salió a la luz pública, por la organización del “Grito de Independencia” del gobierno federal en el Zócalo capitalino.

La preparación de todo el evento fue concesionada, el año pasado, a una persona física: Jazmín Bolaños. Así se supo que varios de los eventos de la Presidencia y del gobierno de la Ciudad de México fueron otorgados a ella.

Más de 37 millones de pesos en contratos, le han sido otorgados, junto con otras cuatro personas, conectadas entre sí por domicilios en la Colonia Obrera y en Iztapalapa. Son: Jazmín Bolaños, Héctor Flores, Aurea y Edwin Gordillo.

Ellos comparten domicilios fiscales, correos electrónicos y teléfonos, según reveló Sandra Romandía, directora editorial del portal EME EQUIS, quien además dio a conocer datos más sorprendentes:

Todos ellos son trabajadores que, en el mejor de los casos, perciben 10 mil pesos mensuales. Uno de ellos trabaja en la delegación Cuauhtémoc, y es el que gana 10 mil. Jazmín trabaja en un despacho contable y gana 2 mil pesos al mes.

Es decir, estas personas no tienen experiencia, ni historial, ni infraestructura para llevar a cabo este tipo de eventos masivos. Lo más triste es que, posiblemente ni estaban enterados.

 

Todos los contratos detectados, se dieron por adjudicación directa, algo que también empieza a ser común denominador del actual gobierno, “sin transparencia o sin oportunidad a otras empresas para que concursen”.

En lo que va de la presente administración, más del 70 por ciento de los contratos del gobierno federal se han entregado por adjudicación directa y sin licitación alguna.

COMPRA DE CONCIENCIAS

Paralelo a esta noticia, el diario REFORMA publicó que 9 de cada 10 de los más de 7 mil 800 representantes generales que cuidaron los sufragios de Morena, son beneficiarios de al menos un programa social de la Secretaría del Bienestar.

Igualmente, 6 de cada 10 de los representantes de casilla de Morena obtuvieron un microcrédito. La investigación destaca que, si bien los 10 mil pesos de microcréditos son reembolsables, el fondo de esos créditos tiene una abultada cartera vencida.

Es decir, la gente no los ha pagado, y seguramente ni los pagará porque, obviamente, no pueden, no tienen con qué y, pa ser sincero ya ni quieren. Así pues, la autoridad moral, es ya sólo un slogan de campaña.

¿MAESTROS COBRAN SIN TRABAJAR PERO HACEN GUARDIAS?

Ya para rematar esta entrega, todavía más inmoral resulta la reciente acusación del presidente López Obrador a los catedráticos de las universidades públicas que, según él, cobran sin trabajar, desde la comodidad de sus domicilios.

¿Sabrá López Obrador (desde la comodidad de Palacio Nacional) que a los maestros del CCH Naucalpan de la UNAM, los obligan a realizar guardias en el plantel, incluso los fines de semana, aunque eso no lo estipulan sus contratos?

En este caso, también es escandalosa ya la intención del régimen de intervenir la autonomía de las universidades públicas, so pretexto de terminar con las “élites doradas”.

La libertad de cátedra y la libertad de pensamiento también se ven amenazadas, por gente que desde el propio código de conducta del Conacyt, exige a los académicos “abstenerse de emitir comentarios u opiniones negativos o desfavorables sobre las políticas o programas” de ese organismo.

Esta es la clase de moral con la que el nuevo Mesías pretende conducir a este país de impíos y corruptos. Pero, desde aquí le decimos: ¡Ya cálmate Azrael!

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