Gigantesco recorte en medios periodísticos mexicanos

Los medios periodísticos mexicanos empiezan a vivir horas de pánico ante el sólo anuncio del nuevo gobierno de modificar sus políticas de comunicación en todo el país y cerrar todas las oficinas de Comunicación Social en todas las dependencias federales.

Bajo el régimen priista, el 46.5% del dinero del Estado para publicidad oficial ha ido a parar a tan sólo 24 medios mal llamados “nacionales”, ya que algunos de ellos ni siquiera son conocidos en algunos estados, mientras que hay mil 100 medios que reciben un poquito o nada de esa publicidad.

Ahora, por efecto del cambio de régimen, el pánico se ha extendido y algunos medios como El Heraldo, Acustik TV o medios regionales como el periódico EL SUR, con sede en el estado de Guerrero, han tenido que emprender draconianos ajustes para prevenir la veda que, suponen, se avecina con López Obrador.

Lo peor es que los recortes no van sobre el gasto corriente, sino sobre la nómina de cientos de reporteros que de por sí tenían sueldos miserables de hasta 4 mil pesos mensuales y que en las últimas semanas han dejado de cobrar, porque han sido despedidos sin aviso alguno por parte de los dueños.

El caso más reciente es el de EL SUR, que se había convertido en un diario referente en el estado de Guerrero, caracterizado y etiquetado al 100 por ciento como un periódico “combativo y antisistema”.

Entre los despedidos hay fotografos, reporteros, auxiliares de redacción y administrativos que van desde los 18 hasta los 2 años de antigüedad laboral.

Ahora, paradójicamente, los empleados que sí conservaron sus empleos, han optado por guardar silencio ante la desgracia que ahora asola a sus excompañeros de la redacción, como Carmen Vega quien desempeñaba varias tareas, madre de tres hijos pequeños: Uno de 9 años y un par de gemelos que recién nacieron hace casi un año

La sorpresiva maniobra de liquidar a los trabajadores fue tomada, entre otros, por el actual director Juan Angulo Osorio, su esposa Maribel Domínguez, el editor Juan Carlos Moctezuma y Hugo Pacheco Quiñones. Todos ellos son accionistas y la operación jurídica fue puesta en manos del abogado Juan Altamirano, conocido como un litigante intimidador, que le ha ganado el mote de “el verdugo del Sur”.

Antes premiados, hoy desempleados

Algunos de los despedidos cuentan con varios premios y reconocimientos a su trayectoria, como es el caso del fotografo Eric Chavelas (miembro activo del Sindicato de Redactores de la Prensa con sede en la ciudad de Chilpancingo), quien desde el año 2000 labora en el periódico.

Eric comenzo a trabajar en Acapulco, cuando el Sur era semanario, y despues fue trasladado a la Ciudad de Chilpancingo.

En su periplo como fotografo del periódico El Sur, Eric sufrió persecución política por dar cobertura a las causas y movimientos sociales de las personas más desprotegidas del estado como campesinos desplazados de sus comunidades por conflictos armados, políticos, tráfico de enervantes y también por la sobre explotación de recursos naturales de la entidad, propiciado por ambiciosos corporativos mineros canadienses apoyados por el gobierno federal quién es el que da las concesiones para la extracción y explotación de los metales preciosos.

También fueron despedidas las reporteras Alina Navarrete y Beatriz Rangel así como varios empleados administrativos de la oficina central del SUR en Chilpancingo. De la oficina Sur Acapulco fueron despedidas Yesenia, Carmen Vega y el editor Humberto Aburto.

Medios de comunicación, profesión del miedo con salarios de pánico

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